La perseverancia es un bien bastante escaso en nuestra sociedad, no obstante, es uno de esos que permiten lograr grandes conquistas, lo que atestigua, sobre todo, la historia política. A Alejandro le costó años la conquista de Asia; a Julio César otros tantos, la de las Galias; y sucesivamente Carlomagno, Mehmed El Conquistador, Napoleón, Simón Bolívar, Lincoln, Churchill, Mao, Deng Xiaoping, Lee Kuan Yew y Lula, solo por nombrar a unos cuantos tuvieron que exigirse durante años para conseguir objetivos y demostrar éxitos en la ejecución de las tareas políticas que su tiempo les demandó. Una y otra vez, lo intentaron hasta conseguirlo. No fue fácil en ningún caso y de seguro que por su naturaleza humana sintieron que no podían seguir, pero las ganas de hacer las cosas y avanzar se sobrepusieron y lograron las metas con las que se han escrito cientos de libros, pero poniendo en segundo nivel el mérito que deber ocupar el bien de la perseverancia en los logros de los protagonistas que dirigieron pueblos en determinados momentos. Con frecuencia, se pone en un plano menos importante lo que una persona con ese bien de la perseverancia puede lograr; a menudo se subvalora el lugar que ocupa esa constancia y no se le reconoce el peso merecido, pero es la asiduidad con la que se repiten esfuerzos en una tarea la que termina por conseguir el logro. Traigo esto a colación porque estamos a punto de elegir alcalde de Cartagena, una ciudad con tanta potencialidad de progreso económico pero nulos planes de mediano y largo plazo tan requeridos y empíricamente necesarios, porque si hay una cosa que la historia del desarrollo muestra es que se requieren para el progreso, persistencia y metas claras para poder sacar a un pueblo de la miseria como la que se vive aquí y si hay alguien para quien perseverar es un credo en su vida pública es William García Tirado, quien empezó en los 90 siendo edil de su comuna originaria donde se encuentra el barrio La María, fue concejal, congresista y el único gerente eficaz, con resultados más que probados, de la vivienda popular distrital. Siempre combinando sensibilidad social con una lectura adecuada de los problemas económicos del subdesarrollo de la ciudad y sus soluciones. Practicante de la firmeza en el ejercicio de la autoridad y luchador por el desarrollo económico de Cartagena, pero ante todo un ser perseverante y eficaz, cualidades que necesitamos para encontrar por fin la redención ante tanto atraso, como lo han hecho en otras partes en distintos tiempos los grandes líderes. Nos hace falta una alta dosis de perseverancia, acompañada de lucidez y eficacia, en el logro de metas de bienestar y solo William García Tirado las puede dar. Te invito a votar por él.