Es otra debacle del capitalismo: el hambre en África, Asia, Oceanía, Sudamérica. Más de 800 millones de terrícolas están sufriendo los mordiscos inclementes del hambre, es decir, 1 cada 9 habitantes del planeta se acuesta con el estómago vacío, física hambre, cada año mueren 3 millones de niños: cada 7 segundos muere un niño por desnutrición y al mismo tiempo estamos desperdiciando el 30% de los alimentos, es decir, 9.6 millones de toneladas que se pierden en las etapas de producción, poscosecha, almacenamiento y procesamiento industrial.
En Colombia se pierden -entre lo que se bota en las fincas-, según planeación, 10.335 toneladas anuales de productos lácteos y otras 17.873 toneladas en supermercados y hogares. Esta es otra de las luchas perdidas del capitalismo. Y ya sé que cada vez que criticamos al capitalismo siempre hay alguien que te increpa: “¿Y qué quieres tú, el socialismo?”.
No, quiero que el Plan de Alimentación Escolar no sea un coto de caza para los corruptos, quiero que mi vecino no se muera de hambre, quiero que el mundo no se divida en los que se mueren de inopia y los que comen demasiado y se mueren de obesidad, que todos nos responsabilicemos por esta que es una tragedia global.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, estamos criando una generación de niños mal alimentados con limitadas capacidades cognitivas y de desarrollo físico, además de la muerte la malnutrición crónica debilita la visión, retrasa el crecimiento, baja la capacidad de concentración y de trabajo las personas desnutridas ni siquiera pueden mantener las funciones básicas de vida.
Cuando los wayúu acusan al Gobierno de abandonarlos a merced de la sed y el hambre, deberían mirar más de cerca: La Guajira ha recibido centenares de millares de millones por regalías en los últimos años... La friolera de 3.000 millones de dólares, 785.000 al año. Y, en su tiempo de contralor, don Edgardo Maya descubrió la desaparición de cuentas por más de $800.000 millones. ¿La causa principal? La corrupción, estúpido, ¿dónde más vas a buscar las causas del hambre en un país como Colombia que podría volverse la despensa de América? En un país donde un político de renombre le exige al presidente de la República el debido respeto y al mismo tiempo cobra $3.000 millones de coima sobre la sed de los wayuu.
Abaco es la asociación colombiana de bancos de alimentos, fundada por un cura de armas tomar que ha logrado reunir los esfuerzos de toda clase de gente para conseguir la ayuda necesaria para alimentar a poblaciones, a riesgo de distribuir alimentos a precios mínimos y la recuperación y manipulación de alimentos perecederos, logrando unos números positivos.
¡Don Daniel Saldarriaga, gracias, padre!

