Las últimas noticias que se desprenden del informe de la interventoría, del contrato entre Aguas de Cartagena y en Distrito, son más que preocupantes no solo por la posibilidad de que Cartagena se quede sin agua por el aumento del porcentaje de agua no contabilizada sino por las incongruencias financieras que pone al descubierto dicho informe que la sitúan como una empresa que, en los primeros cinco (5) meses de la presente vigencia 2024, registra un déficit de $59.554 millones, en el Flujo de Caja Propio, que se viene aumentando en progresión
“El índice de Agua tratada No Contabilizada se refiere a agua que es consumida, pero que no es registrada y, por tanto, no es facturada. En mayo de 2024 aumentó en 2,74% respecto del mes anterior, al pasar de 40,43% en abril de 2024 a 43,17% en mayo del mismo año”, revela el informe.
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Memorias efímeras
Boletín informativo 1.023 del 16 de marzo de 2015.
“Aguas de Cartagena S.A E.S.P. se convirtió en una de las pocas empresas, no solo en Colombia sino en Latinoamérica, en disminuir de manera importante su Índice de Agua No Contabilizada, IANC, al situarse el año anterior con un Indicador del 32.59% anual, cuando el promedio en esta región es del orden del 40%. Esta Gestión de Pérdidas fue tan importante, que Acuacar en el mes de diciembre del 2014 cerró en el 31.58%, mientras que, en los últimos cinco años, disminuyó en un 12% el IANC, logrando la recuperación de 13.102.682 metros cúbicos de agua”. No se entiende como en 9 años la situación se haya complicado tan drásticamente.
Existe otro agravante como el hecho de que, mientras se aumenta la cobertura del servicio, por el crecimiento urbanístico desbordado de la ciudad, la junta directiva de Aguas de Cartagena, de la cual forma parte el alcalde o su representante, no emita un informe sobre las proyecciones de las reservas de agua a un horizonte de 10, 20 o más años, teniendo en cuenta que también se están presentado situaciones adversas por el estado de una de las fuentes de abastecimiento como lo es el sistema lagunar de Juan Gómez Dolores, afectado por la sedimentación y falta de mantenimiento.
Los tropiezos del macroproyecto de recuperación del canal del Dique, cuya sedimentación acelerada puede causar serias afectaciones, puesto que al bajar sus niveles y disminuir sus velocidades se aumentan las posibilidades de la intrusión de la cuña salina de la bahía hacia las fuentes de abastecimiento, lo cual sería un veredero desastre.
La ampliación del plazo por trece años, a seis años de su vencimiento, fue un total desacierto, pero debería existir un mecanismo que permita revisar esa nefasta decisión.