Cada vez que se mencionan los drenajes pluviales nos da la impresión de que, con el tiempo, se le va restando importancia a tan delicado tema, como si la cuestión se redujera limpiar los canales y a campañas inocuas de concientización ciudadana para no arrojar basuras a los colectores. Cada mandatario enfoca esta problemática de una manera diferente sin que haya intención de retomar lo ejecutado, determinar qué se puede aprovechar y qué no con miras a buscar una solución definitiva favorable para la ciudad.
Siguiendo con esa línea nos encontramos con la sorpresiva propuesta del alcalde de presentar al Concejo la creación de la “Empresa de Logística y Obras Públicas del Distrito”, ELOP, cuyo objeto, entre otros, sería tomar la administración del Corredor de Carga, o realizar los estudios de drenajes pluviales que faltan para que este urgente proyecto se concrete, o para hacerse cargo del mantenimiento de los canales, o de los diseños y ejecución de soluciones para la intrusión marina, o del embellecimiento y ornato de la ciudad, actividades que se coordinarían armónicamente con las secretarías de Infraestructura y Turismo, y con Valorización. Sic. El Universal de octubre 4 del 2024.
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El PMDP ha sido diseñado, rediseñado, revisado, optimizado y actualizado sin que hasta el momento se note que estemos cerca de una solución de fondo que impida que la ciudad siga sufriendo los estragos de las inundaciones en épocas de intensas lluvias. En esta propuesta de ELOP vemos que la importancia del PMDP ha sido reducida a su mínima expresión.
Hemos dicho en múltiples ocasiones que el PMDP necesita un tratamiento especial y su manejo debe estar por fuera de toda burocracia por tratarse de un asunto meramente técnico. La creación de un ente, de cualquier índole, que se encargue de revisar diseños, llevarlos a Fase III, manejar los procesos licitatorios, que opere y le haga mantenimiento al sistema, es la única alternativa que nos acercaría a una solución satisfactoria.
Desde cuando desaparecieron las EPM, en el año 1995, y entró Aguas de Cartagena, los drenajes pluviales, el mantenimiento de vías, parques, mercados y otros servicios quedaron huérfanos y hoy vemos los adversos resultados de esa decisión.
Por ejemplo: ¿Cuánto costaría recuperar el alcantarillado pluvial del Centro construido en los años 60, poner en funcionamiento las estaciones de bombeo de la Plaza de la Aduana y del Parque del Centenario y hacerle mantenimiento al box culvert de la avenida Venezuela? ¿Están las secretarías de Infraestructura, Turismo y Valorización en condiciones técnico-económicas y operativas para asumir esas actividades? Estas obras serían un buen comienzo para ver los resultados de una gestión macro que le cambiaría la cara al centro histórico y su entorno.