“El TAS ha fallado a favor de Alianza Lima. Alianza se queda en Primera. Con paciencia y fe se logran las cosas”, esto trinó el abogado Julio García, una vez conoció el fallo que emitió el 17 de marzo de 2021, el Tribunal de Arbitraje Deportivo. El togado fue contratado por el club peruano, que el 28 de noviembre de 2020 descendía por segunda vez en su historia al perder 2-0 ante Sport Huancayo.
Las directivas de Alianza tenían claro que en varias oportunidades la Comisión de Justicia de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), en cabeza de su presidente Agustín Lozano (involucrado en problemas de corrupción, según Infobae), se pasó por la faja el reglamento. Por eso, empezaron primero una lucha en el país inca al acudir al Tribunal de Licencias, sin embargo, la respuesta fue negativa.
Se decidió entonces presentar, el jueves 4 de febrero, la demanda ante la máxima instancia de la justicia deportiva a nivel mundial. El reclamo principal era contra el club Carlos Stein, por incumplimiento en los pagos a su plantel de jugadores.
El 15 de marzo de 2021, el TAS escuchó los alegatos y, dos días después, el tribunal decretó que Carlos Stein perdiera dos puntos en la tabla de posiciones (2020), lo que llevó al retorno de Alianza a primera división. Además, se obligó a la FPF a “abonar” una millonaria suma al equipo de Lima.
Los hinchas de Alianza, que comenzaron 2021 con la tristeza de alentar a su equipo en segunda división, despertaron pronto de la pesadilla: por el fallo del TAS su equipo jugó en la máxima categoría, desde la tercera fecha.
El equipo, que para muchos no merecía estar allí, por no lograrlo futbolísticamente, se reforzó con jugadores talentosos como Hernán Barcos y Jefferson Farfán, quienes lograron sacarlo campeón en la fase 2 de ese mismo año.
Sí, ganaron en puro derecho y eso también cuenta cuando los organizadores del fútbol son unos desorganizados y no cumplen el reglamento, lo que promueve la injusticia que puede llevar hasta a los amaños de partidos.
El abogado García, que también logró ante el TAS que el delantero peruano Paolo Guerrero jugara el Mundial de Rusia pese a la sanción por dopaje que le impuso la FIFA, es el mismo que lleva el caso de Real Cartagena.
El equipo Heroico se apega al reglamento que le daría la posibilidad de un repechaje obligatorio, y que fue concebido así para evitar un “arreglo” (como el que muchos vieron) entre los dos finalistas.
Igual que Alianza, Real ya dio la pelea interna con la Dimayor y la perdió. Ahora, espera la resolución del TAS, que por lógica no obligaría a un repechaje, porque no hay con quién, sino a que la Liga 2025 se juegue con 21 equipos, con el conjunto auriverde como nuevo inquilino. No hay que descartar una posible multa a la Dimayor y alguna sanción tanto a Unión como a Llaneros para que partidos como el que jugaron no se repitan.
Esperemos “con paciencia y fe” el próximo trino de Julio García.
