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Columna

Colaboración a todo nivel

“El cambio climático y sus devastadoras consecuencias es un riesgo latente y que se mantiene en la lista de prioridades...”.

JACKELINE PÁJARO

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Desinformación, cambio climático y los conflictos entre Estados son algunos de los principales riesgos que ha dejado sobre la mesa el reciente Informe Global de Riesgos 2025, del Foro Económico Mundial, que sirve de referencia para empresas, organizaciones e individuos sobre los desafíos en los que debemos trabajar para avanzar en la carrera por la sostenibilidad del planeta y de cada territorio.

Este mapeo de riesgos no es solo un ranking sobre el cual armar agendas de diálogos y reflexiones, sino que debe servirnos para armar de manera urgente hojas de ruta alineadas y donde se involucren muchos y diversos actores. Encontrar la desinformación en el primer lugar, como el mayor riesgo en los próximos dos años, nos muestra que, el desarrollo tecnológico amerita decisiones que permitan garantizar su crecimiento ético y responsable. La necesidad de acceder a la información, además de ser un derecho de los ciudadanos, representa un deber para quienes generamos datos, pues debemos comprometernos con la transparencia como premisa de trabajo.

La desinformación, con todas las consecuencias que puede traer, es también el primer desafío que afrontamos desde la gestión de la reputación empresarial; en este sentido, asegurar que no tengamos inconsistencias en las apuestas de sostenibilidad y fallas en tecnología y ciberseguridad será crucial para combatirla.

El cambio climático y sus devastadoras consecuencias es un riesgo latente y que se mantiene en la lista de prioridades a trabajar en el corto y largo plazo. En este contexto, aquellos liderazgos como el de Donald Trump, elegido y posesionado para un nuevo periodo presidencial en Estados Unidos, y a quien se le reconoce como un negacionista, nos indica que hay un fuerte trabajo que hacer entre los países que le han dicho sí a la agenda por el desarrollo sostenible a 2030.

Los conflictos entre Estados, con las ya conocidas cifras desgarradoras que arrojan las guerras de Ucrania – Rusia, Israel – Palestina, y todo el impacto que generan en la geopolítica y la estabilidad económica; sumado a los conflictos internos en países de la región, como Venezuela y nuestro propio país, nos pone de manifiesto la necesidad de garantizar mecanismos de colaboración a todo nivel, trabajo estrecho y articulado entre gobiernos, empresas y ciudadanos, que deberían ayudarnos a comprender de una manera más tangible que solos no podemos y que las barreras ideológicas y de intereses solo nos están dejando saldos en rojo.

En la agenda de trabajo de los gobiernos locales y departamentales no puede desconocerse este panorama de riesgos, entendiendo que una sociedad desinformada estará muy lejos de comprender el contexto en el que vive el día a día, restándole por supuesto, capacidad de compromiso y participación. La información siempre ha estado catalogada como fuente de poder, poder asociado con manipulación; deberíamos avanzar a entender la información como fuente de poder transformador, porque hoy necesitamos de todos si realmente queremos tener un mundo distinto y sostenible.

*Estratega en reputación, sostenibilidad y marca.

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