Más de 50 mil son los desplazados hasta el momento por la violencia en el Catatumbo, y más de 50 mil fueron los asistentes al primer día de concierto de Shakira, en Barranquilla. Nada se ha vuelto más complejo que ver la realidad del país, una realidad que nos lleva a vivir un sinfín de emociones, que muestra los extremos de los contextos de las regiones, que aun cuando tengan elementos comunes, sin duda, muestran lo desequilibrados que estamos en oportunidades para todos.
Menciono estas cifras porque... qué experiencia más agridulce se ha convertido ver las noticias, donde pasamos de informar la alegría que se vive en el Caribe con la llegada de la admirada cantautora barranquillera, a la crudeza de la guerra que padecen miles de colombianos en territorios para nosotros lejanos, bueno, ni tan lejanos sino que nos hacemos los ciegos, sordos y mudos con lo que sucede al sur de Bolívar.
Te puede interesar:
La cosa: Próximas elecciones presidenciales
Se vuelve entonces un desafío comprender la realidad en su justa dimensión, y eso me lleva a cuestionar si estaremos siendo capaces de formar ciudadanos con conciencias activas, que sientan de verdad a su país, que puedan ser solidarios con quienes están sufriendo realidades tan complejas y por supuesto, si podemos contar con ciudadanos que se movilicen para aportar soluciones, o al menos algo de solidaridad con aquellos menos favorecidos.
Las voces que se escucharon en la reciente Cumbre de Gobernadores no pudieron ser más claras, la realidad que estamos enfrentando en las regiones no da espera, y amerita acciones contundentes si no queremos poner en riesgo el desarrollo del país, y seguir sin resolver los problemas neurálgicos de aquellos departamentos tradicionalmente abandonados por la oferta del Estado, como garante de los derechos de todos los ciudadanos.
Retos en el fortalecimiento de las instituciones, en la sostenibilidad económica, ambiental y social del país, así como todo lo relacionado con los acuerdos de paz, fueron algunos de los desafíos consignados en el informe Perspectivas Colombia 2025, de Edelman, que nos deja ver un panorama de lo que debemos abordar de cara a resolver temas estructurales que no dan espera.
Que la alegría de ser colombiano se pueda vivir en libertad en cada rincón del país debería ser una consigna de todos los que habitamos en el territorio nacional. Que no tengamos que ver más campesinos desterrados de sus parcelas, que los niños y niñas no tengan que dejar a un lado la escuela, que ojalá lo único que retumbe en nuestros oídos sean los sonidos de los tambores.
Los derechos no son privilegios de unos cuantos, así como el desarrollo del país no es posible desde una única región. Que el contexto internacional y nacional, complejo y dinámico, nos lleve a actuar para abrir la puerta y no cerrarla nunca más, de la equidad social.