Columna

Recursos y pobreza (2)

“Regresando al tema de la explotación de los activos, las posibilidades para generar negocios son múltiples...”.

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Jorge Rumié
07 MAR 2025 - 12:00 AM

En mi columna anterior mencioné que los recursos municipales son limitados y, por ello, debemos gestionarlos con eficiencia y creatividad, para poder invertir en nuestro principal problema: la pobreza en Cartagena. Además, señalé que la Alcaldía posee cientos de activos, los cuales pueden dividirse en dos categorías: 1) Los que ‘chupan billete por mantenimiento’ y no producen un mango y 2) Aquellos que también requieren mantenimiento, pero tienen el potencial de producir ingresos, cubriendo sus propios costos y en muchos casos generando excedentes para nuevas inversiones. ¡Estos últimos son claves!

Ahora bien: el motivo que me anima a escribir estas líneas es porque contamos con un alcalde que está demostrando las siguientes características en su contexto histórico: está empoderado con altísimas calificaciones de favorabilidad ciudadana, conoce el devenir público, tiene capital político, no tiene miedo de firmar y ejecutar, y hasta pensaría que sabe reconocer sus errores y ‘meter la retro’, como en el caso de los peajes urbanos.

Regresando al tema de la explotación de los activos, las posibilidades para generar negocios son múltiples. De hecho, la Alcaldía podría convertirse en un poderoso ‘activador’ para la ejecución de proyectos con impacto en la generación de empleo, la atracción de inversiones y la creación de círculos virtuosos que potencien el desarrollo económico. Además, con el apoyo del sector privado, podría optimizar el mantenimiento de infraestructuras sin asumir costos innecesarios. Ejemplo claro es el Corredor de Carga, que atraviesa la zona de Mamonal. Actualmente, el municipio destina $22.386 millones a su mantenimiento, un gasto que bien podría financiarse nuevamente a través de peajes urbanos.

Ojo con esto, Dumek: el círculo virtuoso alrededor de un Corredor de Carga bien ampliado, mantenido, iluminado y, por qué no, extendido hasta Barú, siempre será revolucionario; con impactos exponenciales en los ingresos futuros por ICAT y Predial. Basta con analizar el crecimiento de los ingresos municipales desde la finalización del Corredor hasta el término de la concesión. La memoria es frágil, pero seguramente el capitán Borda tendrá registros aéreos de aquellos años que podrían compararse con imágenes actuales de Google Earth para dimensionar la transformación.

En mi próxima columna, compartiré nuevos y sólidos ejemplos sobre cómo la Alcaldía puede convertir sus activos improductivos en fuentes de ingresos significativas.

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