La Boquilla es mucho más que un corregimiento; es una comunidad que ha sido testigo de la resistencia, la cultura y la tradición, que vive de la pesca artesanal, que conserva el manglar como su templo y que transmite biodiversidad e historia afrocaribeña.
Sus hombres y mujeres han aprendido a vivir en equilibrio con la naturaleza.
No necesitan grandes industrias ni centros comerciales: necesitan respeto, oportunidades y protección. En sus canoas llevan mucho más que redes, llevan testimonios de un pueblo que ha resistido frente al olvido y la exclusión.
La Boquilla es símbolo de identidad, es el sabor del pescado frito, la cadencia del tambor, el eco de los ancestros; sin embargo, esta comunidad enfrenta desafíos significativos. Es un territorio en riesgo, golpeado por la expansión urbana y la contaminación de la Ciénaga. Por ello, desde el Concejo Distrital de Cartagena levanto mi voz para recordar que la defensa de La Boquilla no es opcional: es un deber moral.
Espacios para la enseñanza de la cumbia, así como la Casa Museo del Pescador, son atractivos turísticos que impulsaremos desde la corporación.
Asimismo, no descansaremos en nuestro propósito de institucionalizar el Día del Pescador, como reconocimiento al valor histórico, cultural y económico de quienes han dedicado su vida a esta herencia viva.
Preservar sus tradiciones, fortalecer su economía, proteger su territorio, invertir en lo social e infraestructura son prioridades en la agenda de la actual administración, articulada con el Ider y el IPCC, que bajo un compromiso público, reconocen que la ciudad no puede avanzar dejando atrás a quienes la sostienen desde sus raíces. De igual manera, cabe resaltar que el pasado 28 de abril de la presente anualidad, se refuerza la autonomía y la autogestión a través del fallo del Consejo de Estado, el cual concluyó que La Boquilla es un territorio baldío y rural, cuya titularidad colectiva le corresponde a la comunidad afrodescendiente, representada por el Consejo Comunitario, mas no a particulares. Este pronunciamiento constituye un hito en la defensa de sus derechos, ya que genera certeza jurídica y protege la identidad de nuestro corregimiento.
Invito a todos los ciudadanos, líderes y autoridades a mirar hacia La Boquilla con ojos de justicia, a valorar su aporte al Distrito y a unirnos en su defensa, para que la tradición y el progreso caminen de la mano.
