“El éxito depende de la preparación previa, y sin ella seguro que llega el fracaso”, Confucio.
¿Qué es el éxito y cómo se alcanza? Quizá no haya mejor momento para hacerse esa pregunta que el primer día en la universidad. Ese día no se olvida: es una mezcla de nervios, ilusión y promesas silenciosas. Así lo entiende el rector de la Universidad Tecnológica de Bolívar, Alberto Roa Varelo, quien en la jornada de inducción habló cara a cara con los nuevos estudiantes, esos que desde mañana 4 de agosto cruzarán por primera vez la puerta hacia la vida universitaria.
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Más que un saludo protocolario, les dejó un mensaje directo, sin rodeos, sobre un tema que suele generar escepticismo: el éxito. “No nos da miedo hablar del éxito”, les dijo. Y aclaró que no se refería a ese éxito fugaz que se mide en likes o se confunde con dinero fácil. Hablaba de algo más profundo, más humano.
“El éxito no es una cosa menor, no es un asunto que me encuentro en la esquina”, explicó. Es afectivo, emocional, intelectual, financiero. Es un camino, no una foto viral. Y aunque no es fácil, se construye desde adentro, con esfuerzo, conciencia y propósito.
Para alcanzarlo, el rector propuso tres retos. Tres tareas. Tres claves que vale la pena compartir con toda esta generación que arranca mañana una carrera con la esperanza de construir un mejor futuro:
1. Conócete a ti mismo.
El punto de partida no está afuera. Está adentro. “No hay éxito si no parto de mí mismo”, dijo. Conocerse es entender quién eres, en qué eres bueno, qué te mueve, qué quieres lograr. No para juzgarte, sino para ponerte metas reales. La autoestima no es una moda: es una herramienta.
2. Mejora tu comunicación.
“La comunicación nos construye”, afirmó. Hablar mejor, escribir mejor, escuchar con atención y comprender al otro son habilidades que no solo se aprenden, sino que transforman. La universidad es el lugar ideal para entrenar estas competencias; porque quien sabe comunicar, sabe conectar, influir, liderar.
3. Lidera con ética.
Sí, el mundo necesita líderes, pero con principios. “El liderazgo tiene implicaciones éticas”, recordó Roa. No se trata de imponer, sino de escuchar, de proponer soluciones, de trabajar en equipo. No todo vale. No hay éxito si se pasa por encima de los demás. Liderar bien es liderar con decencia.
No está de más recordarles a todos esos jóvenes que llegan con expectativas, con ilusión y con hambre de aprender, crecer y cambiar su historia, que con pasión y con sentido la universidad es una excelente oportunidad. Aprovecharla puede ser la primera gran decisión de éxito que realmente valga la pena, porque el éxito empieza cuando te atreves a construirlo, cuando retas tu mente y creces con otros capaces de innovar y dejar una huella.