Columna

Padrinazgos y responsabilidades políticas

“Mientras el criterio para un nombramiento se reduzca al padrinazgo o al pago de favores políticos, la probabilidad de que los funcionarios terminen siendo cuestionados o investigados será alta”.

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TATIANA VELÁSQUEZ
11 AGO 2025 - 12:00 AM

El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, le confirmó a La Contratopedia Caribe que el 5 de agosto, al volver de sus vacaciones, Ariel Zambrano Meza renunció a la Dirección del Instituto Departamental de Deporte y Recreación (Iderbol), cargo en el que estuvo desde octubre de 2022.

Arana le aceptó la renuncia mediante el Decreto 885 y declaró la “vacancia definitiva del empleo” de Gerente del Iderbol, cargo que ya estaba en interinidad desde el 25 de junio, por la salida de Zambrano a vacaciones.

Arana encargó al abogado Julio Morelos, a quien Zambrano nombró a finales de 2024 como Jefe de la Oficina Jurídica del Iderbol. Morelos, quien es amigo de vieja data de Zambrano, llegó al Instituto tras trabajar durante cuatro periodos consecutivos como Secretario General del Concejo de Cartagena. Ahora, ante la salida de Zambrano, seguirá como encargado.

Zambrano llegó a la dirección del Iderbol durante el gobierno de Vicente Blel, y Arana -elegido con la misma estructura política- lo ratificó en enero de 2024. Zambrano aterrizó en esa entidad tras renunciar a la Subdirección para el Manejo de Desastres de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo. Justamente, de su paso por Bogotá le viene el lío que lo tiene en la picota pública desde hace semanas: irregularidades en la contratación de alimentos para entregar a los colombianos más afectados por la pandemia en 2020.

En un fallo de febrero, ratificado en mayo, la Contraloría General determinó que avaló pagos de mercados, pese a que tenían sobrecostos y menos cantidades de las contratadas. El ente de control indicó que la actuación de Zambrano se caracterizó “por la falta de diligencia y previsión exigidas a un funcionario de su nivel”. Y lo halló responsable fiscal por $904.139.565.

Con la sanción en firme, Zambrano quedó registrado en el Boletín de Responsables Fiscales, listado que emite la Contraloría para reportar a quienes tienen deudas con el Estado. Ingresar a esa base de datos representa una causal de inhabilidad para ejercer cargos públicos en Colombia, golpe que, por ahora, frena una carrera política construida en gran parte bajo el amparo del cacique liberal de Bolívar, Lidio García.

Y valga aclarar que ocupar un cargo como cuota política no es, en sí mismo, el problema, porque la política -en Colombia y en cualquier democracia- es también un ejercicio de alianzas. Lo reprochable es que esas cuotas lleguen a decidir y manejar los recursos públicos sin sólidos méritos profesionales ni éticos.

Mientras el criterio para un nombramiento se reduzca al padrinazgo o al pago de favores políticos, la probabilidad de que los funcionarios terminen siendo cuestionados o investigados será alta. De hecho, cuando Arana ratificó a Zambrano en Iderbol, lo hizo siguiendo esa dinámica, sin importar las investigaciones que ya tenía en curso.

*Esta columna fue escrita a cuatro manos con Antonio Canchila. Ambos fundamos La Contratopedia Caribe.

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