Nos destrozan el corazón los hechos que tienen lugar ante nosotros. Resultan incomprensibles las acciones que algunos cometen al amparo de argumentos falaces. Preocupa que nuestras diferencias corran el riesgo de convertirse en la raíz de conflictos cada vez más frecuentes y violentos, con consecuencias devastadoras.
En medio de un ambiente caldeado por la injusticia y marcadas desigualdades, Iván Carmona recuerda que somos la huella de un instante en fuga: ninguna igual a otra, pero todas agrupadas como género humano. Esa conciencia de singularidad nos convoca a vivir en comunidad, muy a pesar de nuestras particularidades.
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La vida es todo lo que nos acontece; es el rastro que deja cada experiencia en nuestro camino. Duele pensarla subordinada a la decisión de otros, vulnerando la autonomía y restringiendo el ejercicio de una ciudadanía plena.
La ciudadanía nos hace sujetos de derechos y de obligaciones. La vida cotidiana nos muestra que enfrentamos un empobrecimiento ético, el cual degenera en violencia; por ello urge reinstalar un discurso de respeto y legitimación de los derechos humanos, que se traduzca en el desarrollo a una cultura de inclusión, respeto y equidad.
El territorio en el que los individuos nos desarrollamos y coexistimos, se encuentra atravesado por tensiones y conflictos.
Para que la convivencia en este espacio sea digna, el Estado, como actor esencial, debe impulsar políticas públicas integradoras que reconozcan la complejidad social, cultural y económica de nuestras comunidades, y que proporcionen la distribución justa de recursos y oportunidades.
Las instituciones y sus líderes, responsables por la promoción de discursos inclusivos y respetuosos, deben procurar prácticas orientadas al bienestar general y la inclusión, para prevenir la violencia, la pobreza y cualquier tipo de discriminación.
Pensar en comunidad sin renunciar a nuestra singularidad, nos conduce a construir auténticos espacios de ciudadanía.
Respetar las diferencias y cuidar el bien común, nos hace mejores individuos.
Mantener un compromiso inquebrantable con la paz y respetar la vida marca el camino hacia una existencia digna.
*Vicerrectora Administrativa de la Fundación Universitaria Colombo Internacional (Unicolombo).