Dentro del cupo de endeudamiento de $1,5 billones aprobado por el Concejo Distrital a la administración, fue aprobado un crédito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $150 mil millones destinado a agua, saneamiento y drenajes. Esta operación cuenta, además, con una donación por hasta 3 millones de dólares provenientes de la facilidad no reembolsable del BID.
Este préstamo se convierte en el primero aprobado por esta institución dentro del nuevo programa de financiamiento a gobiernos subnacionales, que busca mejorar la capacidad crediticia de estos gobiernos, incluyendo su fortalecimiento fiscal y capacidad de gestionar proyectos. Un elemento nuevo es que los préstamos con esta línea no requieren garantía del Gobierno Nacional, como anteriormente se exigía.
De acuerdo con el proyecto aprobado por el BID, el financiamiento tiene cuatro objetivos específicos: (i) incrementar el acceso a servicios de drenaje urbano; (ii) aumentar el acceso y mejorar la calidad de los servicios de agua potable; (iii) extender el acceso a servicios de saneamiento; y (iv) fortalecer las capacidades para generar ingresos propios.
El préstamo tiene tres componentes. El primero se enfoca en el drenaje urbano y financiará la rehabilitación de las compuertas de la Bocana y la construcción de nueva infraestructura de drenaje. Dentro de este último, se trabajarán los colectores y canales de drenaje pluvial en tres zonas críticas en la cuenca de la Ciénaga de la Virgen: (i) el colector de agua lluvia para la Calle 70 (Barrio Crespo); (ii) la calle-canal Puerto Pescadores; y (iii) la calle-canal Blas de Lezo.
El segundo componente está destinado a agua potable y alcantarillado. Aquí se contemplan tres obras: (i) la expansión del servicio de agua potable de Barú; (ii) la construcción de la línea de conducción Mamonal - Puente Turbaco, que mejorará el servicio en zonas periféricas; y (iii) la construcción de un colector de alcantarillado sanitario en el barrio Alto Bosque.
El tercer componente está orientado a mejorar la generación de recursos propios e incluye: (i) el censo piloto de contribuyentes del ICA; (ii) la actualización de la estratificación socioeconómica del distrito para mejorar la fiscalización del Impuesto Predial y reducir el costo de los subsidios sociales; y (iii) la implementación de una estrategia de viabilidad del Distrito de Cartagena como gestor catastral.
No hay duda de que este tipo de programas tendría impacto importante en el bienestar de poblaciones vulnerables en Cartagena. Para alcanzar esos beneficios es fundamental la adecuada ejecución de los distintos componentes. Esperemos que el acompañamiento técnico del BID y la adecuada gestión local de los recursos permita alcanzar los objetivos. Es igualmente relevante el control ciudadano sobre la ejecución de los fondos.
