comscore
Columna

El “¿qué dirán?”

“Hoy el ‘qué dirán’ los habitantes de países que han vivido la izquierda nos está importando poco...”.

Soqui Rodríguez

Compartir

La frasecita con la que titulo este artículo seguramente será familiar para los lectores. Y es que en Cartagena hay algo que nos pega más duro que el sol de mediodía: ¿Qué va a decir la gente? Acá uno no sale a la tienda, sale a exponerse a un comité invisible de vecinos, conocidos y amigos expertos que detecta desde quién engordó hasta quién cambió de carro. Vivir del “qué dirán” es como estar en un reality show permanente, pero sin contrato y con demasiado público. La gente muchas veces deja de hacer cosas que desea por miedo a convertirse en tema de conversación en una terraza o reunión familiar. Lo curioso es que quienes viven bajo esa premisa tienen miedo de ella. Y, así, Cartagena termina siendo una ciudad donde muchos actúan para la tribuna.

Sin embargo, voy a utilizar esta usada costumbre para exponer algunas ideas que saltan en mi mente como pelota de caucho de niños. ¿Qué dirán los cubanos cuando en Colombia hablamos de socialismo o izquierda como si fuera una moda intelectual y no una tragedia histórica como la que ellos han vivido y hoy los tiene sin servicios públicos vitales? ¿Qué pensaran los venezolanos que hicieron filas para comer, poner gasolina y ser atendidos en hospitales al ver colombianos defendiendo modelos que el régimen chavista destruyó y los obligaron a emigrar? ¿Qué dirán los alemanes que vivieron detrás del Muro de Berlín, donde escapar era un delito mortal y les limitaron las necesidades básicas? ¿Qué dirán los polacos, checos o rumanos que crecieron bajo vigilancia estatal y miedo político al escuchar a los jóvenes colombianos pensando en entrar a ese sistema? ¿Qué sentirán miles de familias nicaragüenses exiliadas al ver que en nuestro país la izquierda es una opción y no lo ven como una advertencia?

¿Qué dirán quienes debieron huir de regímenes donde opinar distinto costaba la libertad o la vida cuando en democracias como Colombia algunos jugamos con fuego ideológico desde la comodidad y la independencia? ¿Qué dirán los millones de migrantes que debieron dejar su país y su patria para trabajar ilegales, ser perseguidos, o dedicarse a labores mal pagas en condiciones paupérrimas?

Y es que esa mala costumbre de criticar a los demás o ver la paja en el ojo ajeno sin ver la viga de madera en el propio es muy peligrosa. Lamentablemente, aprender de la experiencia impropia es muy difícil y soñar muy fácil. Hoy el “qué dirán” los habitantes de países que han vivido la izquierda nos está importando poco. Mañana iremos a las urnas sin pensar en él y convencidos de que hacemos lo mejor pero preparados para lo peor. A un gran porcentaje lo mueve el odio, la ignorancia y un resentimiento que es pésimo consejero. A otros, nos mueve el miedo de perder libertad, derechos y todo por lo que hemos trabajado.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News