Cartagena no solo es murallas, historia y turismo. Es una tierra que ha parido hombres y mujeres con talento, liderazgo, arte, inteligencia, carácter y resiliencia que, a pesar de sus dificultades sociales, le ha regalado a Colombia personajes que han dejado huella en la política, la literatura, la música, el deporte, el arte y la cultura.
Hablar de Cartagena es hablar de grandeza humana.
En la historia aparece Rafael Núñez, uno de los más influyentes de nuestro país y protagonista de una etapa fundamental en la construcción de Colombia y de su Constitución.
En el arte, Enrique Grau, maestro de la pintura colombiana, quien llevó la identidad y el color del Caribe a escenarios internacionales. Sus obras retrataron nuestras raíces y la esencia de la cultura afrocaribeña con una sensibilidad extraordinaria.
Merece un reconocimiento Daniel Lemaitre, intelectual que dedicó parte de su vida a preservar la memoria histórica y cultural de la ciudad; ayudando a fortalecer el amor por ella y el valor de nuestras raíces.
La música tuvo embajador inmenso en Joe Arroyo, cuya voz convirtió el sabor del Caribe en patrimonio nacional. No solo cantó; narró historias populares que siguen viviendo en cada rincón del país.
Y cómo no hablar de nuestro Nobel Gabriel García, quien encontró en el Caribe una fuente infinita de inspiración. Aunque nacido en Aracataca, Cartagena hizo parte de su vida periodística y literaria. Aquí fortaleció su amor por las historias, la gente sencilla y la magia de nuestra cultura. Logró que el mundo entero mirara a Colombia con admiración, convirtiéndose en uno de los escritores más grandes de la historia de la literatura universal.
Imposible no mencionar a Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, hombre humilde que conquistó el mundo del boxeo y llenó de orgullo a millones de colombianos. Símbolo de lucha, disciplina y superación.
También brilla la querida Cecilia “Chechi” Baena, campeona mundial de patinaje. Ejemplo de perseverancia, disciplina y amor por Colombia. Con su talento llevó el nombre de Cartagena y del país a lo más alto del deporte internacional.
En el béisbol profundamente amado en el Caribe, sobresale Julio Teherán, logró llegar a las Grandes Ligas y representar con orgullo a Colombia. Su disciplina y constancia demostraron que, también se pueden cumplir los sueños.
Cartagena también ha sido inspiración para escritores, empresarios, educadores y líderes sociales. Y aunque muchos héroes aparecen en los libros, existen otros silenciosos que también construyen ciudad todos los días, en lo cotidiano, como nuestra Sonia Mena reina de los pasteles, y su arepa de huevo, símbolo del sabor y tradición popular.
Cartagena, ciudad de contrastes, belleza y dificultades, riqueza histórica y necesidades sociales; pero, aun así, su gente nunca pierde la alegría, la creatividad ni la esperanza. No solamente le ha dado gloria a Colombia por sus personajes ilustres; sino por su arte, su música, su historia y por un pueblo que, pese a las adversidades, sigue levantándose con dignidad.
Ser cartagenero es llevar historia en la sangre y orgullo en el corazón.
