comscore
Columna

No me gusta

“No nos tiene que encantar la personalidad del candidato. Realmente debemos buscar quien defienda nuestra Constitución...”.

Soqui Rodríguez

Compartir

Ante los pasados resultados electorales he escuchado varias personas decir que no saben por quién votar, pues no quieren vivir en un régimen de izquierda, pero no les gusta Abelardo De la Espriella. Al preguntarles por qué, con frecuencia contestan: por fantoche, por pantallero, por su beligerancia, porque es muy costeño al hablar o porque ha defendido mafiosos.

Escuchar estas respuestas me hace pensar que los votantes piensan que van a elegir a un amigo con el que van a socializar o el novio para casarse y la verdad no se trata de eso. A los colombianos no nos tiene que encantar la personalidad del candidato. Realmente debemos buscar quien defienda nuestra Constitución, las instituciones, la propiedad privada y quien nos dé tranquilidad.

Les debo confesar, a manera de ejemplo, que a mí no me gusta para nada el físico y la arrogancia de Javier Milei, el presidente de Argentina. Ese señor con corte de pelo de prócer me parece que necesita un asesor de imagen. Sin embargo, debo aplaudir que bajó la inflación mensual de su país del 25% al 3% anual; superó el superávit fiscal reduciendo el gasto público y logró que el Estado gastara menos de lo que recauda. Argentina, en manos de ese personaje caricaturesco, tumbó la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo de manera significativa mientras recuperó parte de la confianza de mercados e inversores. Por otro lado, Nayib Bukele tiene un estilo confrontacional parecido al de De la Espriella que ha sido muy criticado. Concentra mucho poder en su figura y es algo autoritario. No obstante, como presidente ha reducido de forma drástica la violencia en su país. El Salvador pasó de ser uno de los países más violentos del mundo a registrar la tasa de homicidio más baja de América Latina. Los salvadoreños volvieron a caminar por zonas antes controladas por las pandillas y el turismo alcanzó cifras récord promocionando proyectos como “surf city”. El PIB salvadoreño creció cerca del 3,9 en el 2025.

La lista podría extenderse hasta cansarnos. Pero esa no es la idea. Creo que pocos colombianos serán amigos del próximo presidente; tampoco votaremos por la apariencia física de Aida Quilcué o Juan Manuel Restrepo. Las elecciones del 21 de junio se tratan de algo diferente. Sufragando no escogeremos por belleza o personalidad. Debemos votar por eficiencia, plan de gobierno, estabilidad fiscal, relaciones internacionales y lo más importante, seguridad. Siento absurdas las opiniones de quienes dicen “Ningún candidato me representa”, como si alguno de los anteriores los hubiera “representado”. Hay que escoger entre los dos ganadores de la primera vuelta… es un hecho. Cualquier otra posición es irresponsable y hasta tonta. La decisión es fácil: ¿Queremos un país libre y democrático o queremos vivir en el miedo y la coacción? Por mi parte atesoro la libertad y poder ponerme la camiseta de mi selección cuando me dé la gana.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News