Los anuncios decían que la película ‘Michael’ era el relato cinematográfico de la vida de Michael Jackson, uno de los artistas más celebres que ha conocido el mundo. Esa información me llevó a la sala de cine, donde comprobé que su argumento sencillo, pero efectivo, y las calidades de los actores, en especial de su protagonista Jaafar Jackson, son los motivos por los que este filme ha roto los récords de taquilla en el mundo.
Esa historia contada en la pantalla grande es la demostración de que a través del arte el ser humano puede alcanzar su realización personal, donde la orientación de los padres es clave fundamental para potenciar los talentos de sus hijos. En lo personal, la película nos conmovió al hacernos evocar los recuerdos de las vivencias que tuvimos junto a un grupo de artistas del barrio Santa María de Cartagena en la década de los 80, donde surgió el fenómeno de los Jackson, que tuvo la osadía de hacer el doblaje de los cantantes de balada y música pop de la época, como Julio Iglesias, Juan Gabriel, Yango, Lionel Richie, John Travolta hasta llegar a Michael Jackson.
Les hablo del Grupo KAOS, integrado por Tiberio Zúñiga, Germán Pérez, Gonzalo Montalvo, Eliécer Estrada, Óscar Ramos, Eugenio Lozano, Juan Rivas (q.p.e.d), Manuel Colón (q.p.e.d), con la coordinación de Amaury Teherán y la dirección de este servidor, que a través de la fonomímica y la coreografía logramos ganarnos el respaldo del barrio Santa María y sectores circunvecinos, donde hacíamos espectáculos masivos siendo la mayoría de artistas residentes en la comunidad. Era tanta la calidad artística, que fueron invitados a presentarse en el Centro de Convenciones en el espectáculo donde se eligió y coronó a Sandra Borda Caldas como Señorita Bolívar. De igual forma fueron contratados por el circo Unión de los Muchachos, participaron como invitados en varios gozones de las Festividades Novembrinas y fueron a presentarse en eventos del Carnaval de Barranquilla.
El hoy Lancero de las fiestas novembrinas, Germán Pérez Caraballo, y quien después se integró a la orquesta Los Inéditos de Colombia, caracterizaba con plenitud a Michael, con elasticidad corporal similar a la de la estrella pop, y los vestuarios hacían que el público viviera en carne propia las escenas de la canción Triller, mientras Tiberio hacía llorar a su fanaticada con las canciones de los mejores baladistas de la época. En ese momento no había apoyo del gobierno para realizar las actividades culturales, por eso hoy sería bueno que el IPCC se metiera en los barrios a cazar el talento artístico de la gente, en especial de la juventud.
