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Columna

Nuevo Gobierno, altas expectativas en Bolívar

“Tal como sucede en otros departamentos, Bolívar tiene puestas sus esperanzas en un nuevo Gobierno que promete reactivar los grandes proyectos de infraestructura...”.

Tatiana Velasquez

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Cartagena y Bolívar tienen cinco grandes proyectos que, en teoría, deberían marcar su agenda de infraestructura en los próximos años, especialmente con la llegada del gobierno de Abelardo De La Espriella.

El primero es la restauración del Canal del Dique, una obra decisiva para la recuperación ambiental, la mitigación de inundaciones, la protección de ciénagas y el equilibrio entre el Canal y la Bahía de Cartagena. Su ejecución, sin embargo, enfrenta discusiones ambientales y riesgos de parálisis.

El segundo es la convergencia aeroportuaria: modernizar el Rafael Núñez y avanzar en el nuevo aeropuerto de Bayunca. La actual terminal fue diseñada para movilizar 5,5 millones de pasajeros al año, pero en 2024 superó los 7,5 millones. Su modernización prevé inversiones superiores a $920.000 millones, aunque las obras principales, adjudicadas en 2023, están atrasadas. Bayunca, estimado en más de $4,5 billones, sigue en evaluación de factibilidad por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).

El tercer proyecto es la conexión vial entre Cantagallo y Cartagena. El corredor integraría 18 municipios del centro y sur de Bolívar, y conectaría al departamento con Antioquia por la vía Cantagallo - Yondó. Su ejecución permitiría que la producción agrícola y minera llegue a los puertos del Caribe con menores distancias, tiempos y costos. Aunque la Gobernación ya contrató el puente sobre el Brazo de Las Lobas, completar el corredor requiere cerca de $800.000 millones de respaldo nacional.

El cuarto es la culminación de la doble calzada Cartagena - Barranquilla. Faltan 60 kilómetros de segunda calzada y un viaducto paralelo al Gran Manglar. Terminarla reduciría cuellos de botella, mejoraría la seguridad vial y fortalecería la integración entre Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.

Y el quinto proyecto reúne la Vía de La Cordialidad y el Corredor de Carga de Cartagena. Tras la liquidación anticipada de Autopistas del Caribe quedaron en el limbo 74 kilómetros de segunda calzada, 20 kilómetros de variantes, ocho intersecciones y la operación de esa infraestructura. Además, el Corredor de Carga, de 17,5 kilómetros, carece de una figura estable para su mantenimiento, operación y ampliación.

Tal como sucede en otros departamentos, Bolívar tiene puestas sus esperanzas en un nuevo Gobierno que promete reactivar los grandes proyectos de infraestructura. Son tan altas las expectativas que cualquier aplazamiento o incumplimiento puede traducirse rápidamente en frustración.

Y no puede olvidarse que De La Espriella llega a la Casa de Nariño en medio de una crisis fiscal agravada durante el gobierno de Gustavo Petro, por el crecimiento desmesurado del gasto público. Ese escenario probablemente lo obligará a adoptar medidas poco populares, como restringir el gasto y establecer prioridades.

Por eso, más que esperar que todos estos proyectos avancen al mismo tiempo, Bolívar tendrá que identificar cuáles son realmente viables a corto plazo y cuáles deberán seguir en lista de espera.

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