comscore
Columna

Infraestructuras Caribe: motor del turismo

“No es una locura. Es lo que reciben Méjico y Turquía cada año. No es excusa la violencia, porque en Méjico hay suficiente para competir con Colombia”.

Alfredo Ramírez Nárdiz

Compartir

Ahora que ya tenemos posesionado al nuevo Presidente y que comienza un nuevo término de cuatro años, toca pedirle cosas al recién estrenado ocupante de la Casa de Nariño. ¿Qué cosas? Desde la Costa la petición ha de ser, obligatoriamente, la de infraestructuras. Carreteras, aeropuertos e infraestructuras energéticas. El Gobierno de la República debe apostar por el gran tesoro dormido de Colombia: el turismo en la Región Caribe. En el año 2025 apenas 5 millones de turistas (extranjeros no residentes) llegaron a Colombia. Esa cifra, valorando las potencialidades del país, ustedes me disculparán, pero es ridícula. Enorgullecerse porque el número de turistas subió un par de millones respecto a los que llegaban hace cuatro años o sumar todas las llegadas durante el periodo del anterior presidente en una cifra global, para dar la sensación de que llegó muchísima gente, como hizo el anterior Gobierno, es un insulto a la inteligencia.

Colombia debería recibir diez veces más turistas de los que recibe hoy. De cinco debería pasar a cincuenta millones de turistas al año. Su naturaleza, su gastronomía, su folclor y sus gentes lo ameritan sobradamente. No es una locura. Es lo que reciben Méjico y Turquía cada año. No es excusa la violencia, porque en Méjico hay suficiente para competir con Colombia. Tampoco la falta de atractivos, porque casi todos los que van a Turquía son europeos del Este que buscan las mismas playas y los mismos precios baratos que pueden encontrarse en Colombia. Entonces, ¿qué impide que lleguen turistas? Díganmelo ustedes al utilizar el aeropuerto de Cartagena, o el de Barranquilla o el de Santa Marta. Son pequeños, mal comunicados mediante transporte público con los núcleos urbanos y caóticos la mayoría de las veces. Díganmelo ustedes al circular por las carreteras que unen las tres ciudades. Cortadas con suma frecuencia, con pocos carriles, con peajes por doquier. Díganmelo ustedes al sufrir las carencias energéticas de una región donde cada dos por tres se va la luz o no hay suficiente agua.

Para cambiar todo eso y atraer a la Costa un mínimo de 20 de los 50 millones de turistas citados toca rehacer los aeropuertos, conectarlos con transporte público de calidad con las ciudades, mejorar a fondo las carreteras y volverlas gratuitas y construir desaladoras, plantas solares y eólicas como si no hubiese un mañana. Eso no es gasto. Es inversión. ¿Saben cómo cambiará la Costa con 20 millones de turistas al año? No, no son capaces de imaginárselo.

*Universidad Autónoma de Barcelona.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News