Columna


Contratación en el Distrito

ALFREDO PINEDA C.

07 de mayo de 2015 07:33 AM

No se podía esperar menos de las declaraciones del Presidente de la CCI, doctor Juan Martín Caicedo Ferrer, quien, como se dice en nuestro medio, puso el dedo en la llaga y a la vez corroboró lo que la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar (SIAB) ha venido cuestionando desde cuando se inició la contratación, usando un sistema, por demás dudoso, como el de empaquetar varias obras en un solo contrato, con unos pliegos de condiciones amañados, de sastre o hechos a la medida, que limitaban la participación a empresas de Ingeniería, locales, medianas y pequeñas.

A esto se suma la aparición de otros artículos en varios medios, escritos por diferentes comentaristas, expertos en la materia, como es el caso del ingeniero Jesús Rodrigo Fernández, vocal de la junta directiva de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, a través de una columna en Vanguardia Liberal, de Bucaramanga, quien hizo un descarnado análisis de la baja participación de los contratistas en licitaciones públicas en todo el país, y llama la atención de la Agencia Nacional de Contratación (ANC) y de la Secretaría de Transparencia de la Presidencia para que tomen cartas en el asunto.

Anota el columnista que la participación de proponentes por licitación, en ciudades capitales, ha sido: Tunja (6,75), Armenia (3,5), Barranquilla (3,14), Cartagena (2,83), Cali (2,66), Bucaramanga (1,98), apareciendo Cúcuta, al final de la lista, con 1,05. Todo lo cual supone un direccionamiento de los procesos licitatorios.
La SIAB, en sendos oficios enviados al alcalde Dionisio Vélez, en abril 15 y julio 3 de 2014, manifiesta su total inconformidad y dudas por el empaquetamiento de 17 y 31 obras, respectivamente, en un solo contrato.

Hoy se ven las consecuencias con las situaciones que se presentan con el atraso de las obras, dudosa calidad de las mismas, obras ejecutadas sin diseños básicos y en el peor de los casos, sin la correspondiente interventoría.

Casos puntuales: abandono de la Institución Educativa Fe y Alegría de las Gaviotas; calle 68 de Daniel Lemaitre, abandonada a medio terminar; puente Heredia, terminado y entregado ayer, en más de cuatro meses, cuando se programó para dos; problemas en la vía de Arroz Barato; demoras en la entrega y problemas constructivos en la vía del Arsenal; reparaciones interminables en varias vías de Manga, etc.

Quiera Dios que este campanazo de alerta sirva como propósito de enmienda para que el próximo mandatario distrital reflexione sobre esta situación y se le dé a la contratación pública un manejo equitativo y transparente por el bien no solo de la ética y la transparencia, sino de las pequeñas y medianas empresas de ingeniería cartageneras, que tanto le han aportado al progreso de la ciudad y que hoy desaparecen por el aparente favorecimiento a empresas foráneas.

*Ingeniero