Oficialmente, China no es socio participante directo en la construcción del canal interoceánico en Nicaragua, pero tendrá enormes beneficios, empezando con el abaratamiento del transporte para sus productos, que ya invaden los mercados occidentales.
Sin embargo, investigadores en algunas prestigiosas universidades de Estados Unidos y México, consultados por agencias de noticias, opinan que en la decisión de Nicaragua de ceder a una empresa china la concesión para construir el canal hay una estrategia geopolítica china.
Heinz Dieterich, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana de México, dijo a la BBC Mundo que el canal le permitirá a los chinos un acceso estratégico cerca de Estados Unidos y Canadá, respondiendo a las alianzas estadounidenses en Asia.
En el siglo pasado hubo una confrontación geopolítica similar entre Estados Unidos y la Unión Soviética, cuando los primeros respondieron a la alineación de Cuba y los esfuerzos por sumar más satélites latinoamericanos a Moscú, intentando el emplazamiento bélico en Turquía a través de la OTAN.
Según Dieterich, China pensaría que si Estados Unidos trata de establecer un cerco en sus alrededores, ellos tienen que hacer lo mismo en territorio de Costa Rica, México y Nicaragua.
A diferencia de las maniobras estratégicas durante la Guerra Fría, las motivaciones son económicas y también implican a los gobiernos izquierdistas de América del Sur, como Venezuela, que vería facilitado el comercio de petróleo hacia China, y en general otros países llevarían materias primas a un costo mucho menor.
En Nicaragua, la decisión motivó discusiones desde cuando fue aprobada por 61 votos a favor y 25 en contra, y una de las principales críticas es que no se consultó a los indígenas de las zonas afectadas por la obra. También organizaciones ecologistas calificaron el canal como una gran amenaza al equilibrio ambiental de Nicaragua.
En Colombia, todavía no se ha analizado a fondo el hecho, más allá de las implicaciones que tiene en torno al fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre las fronteras marinas con Nicaragua.
Tanto en Nicaragua, como en América Latina, por otra parte, hay dudas sobre el empresario chino Wang Jing, en cuyas manos su gobierno puso la responsabilidad del canal, de quien se sabe que fue llevado por el hijo del presidente Daniel Ortega para ayudar a modernizar las telecomunicaciones y a quien la Asamblea nicaragüense le dio facultades amplias para construir el canal.
El asunto no es sencillo y, por el contrario, es demasiado preocupante por la carga de riesgo geopolítico en una región de continuas transformaciones como América Latina.
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Coletilla: las compañías petroleras Infinity Energy y Noble Energy pronto taladrarán pozos exploratorios en el Caribe nicaragüense, antes colombiano y parte de San Andrés Islas.