En una ciudad donde la historia parece hablar desde cada piedra, también existen espacios que nos recuerdan que la cultura no solo se hereda: se construye día a día. Uno de esos lugares esenciales es el Museo de Arte Moderno de Cartagena ‘Enrique Grau’ (MAM Cartagena), referente ineludible del arte moderno y contemporáneo del Caribe colombiano y un faro creativo para quienes buscan comprender la identidad visual de nuestra región.
El Museo no podría entenderse sin reconocer el invaluable legado de Yolanda Pupo de Mogollón, cuya visión y constancia permitieron que esta institución creciera, se fortaleciera y se mantuviera en pie incluso en los momentos más complejos. Su labor de guardiana del arte preservó colecciones, impulsó proyectos, formó públicos y protegió, con dedicación absoluta, uno de los patrimonios culturales más importantes del Caribe. Honrar ese legado implica asumir el compromiso de mantener vivo el museo.
Hoy, el MAM inicia un capítulo decisivo con la llegada de Eduardo Hernández como nuevo director ejecutivo, acompañado por una nueva Junta Directiva liderada por su presidente Miguel Acevedo Rueda, que apuesta por la transparencia, la sostenibilidad y la proyección del Museo hacia la ciudad y hacia el mundo.
Este nuevo liderazgo trae consigo una visión abierta, colaborativa y profesional, enfocada en ampliar las alianzas, fortalecer la programación y consolidar al Museo como un espacio plural y vibrante.
Una de las iniciativas más destacadas de este nuevo ciclo es el programa de adopción de salas ‘Entra al Museo como Pedro por su casa’, cuya idea nació en el Museo y la desarrolló e impulsó la nueva junta directiva. Este programa con su nombre, refleja una intención clara: que el Museo sea un lugar donde todos se sientan bienvenidos, involucrados y parte activa de su sostenimiento.
A través de esta estrategia, empresas, benefactores y ciudadanos pueden respaldar directamente la operación y la vida cultural del Museo, convirtiéndose en aliados fundamentales para su permanencia.
A este esfuerzo se suma la Gala Benéfica ‘El arte nos une’, concebida como un gran encuentro de ciudad, este lunes. No es solo un evento social: es una invitación a demostrar que el arte es un punto de unión que trasciende orígenes, generaciones y fronteras.
Es el momento en que la ciudad -en toda su diversidad- puede decir presente y apoyar el futuro del museo.
El compromiso de los Amigos del Museo ha sido determinante. Gracias a su apoyo constante, el Museo ha logrado sostener proyectos, ampliar su alcance comunitario y contar con una base sólida de ciudadanos comprometidos con el arte y la cultura.
Apoyar al Museo es un acto de orgullo colectivo; es decirle al mundo que aquí el patrimonio se protege, se celebra y se comparte. Cada gesto cuenta. Cada aliado suma.
El Museo está listo para escribir un nuevo capítulo; que también lo estemos nosotros.
