En el marco de su reciente visita a Colombia, Michael J. Camilleri, administrador interino de la Oficina para América Latina y el Caribe de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), conversó sobre el apoyo brindado por este organismo al país, que abarca desde el respaldo a la implementación del acuerdo de paz hasta los esfuerzos por integrar a los migrantes venezolanos. Además, destacó el papel de Colombia como un ejemplo para el mundo en la atención e integración de la población migrante.
¿Cuál ha sido el motivo de su visita al país?
- Hay dos motivos. El primero es profundizar y acompañar el compromiso de Usaid con la implementación del acuerdo de paz. Lo hicimos en Cáceres, Antioquia, entregando más de 100 títulos de propiedad a miembros de la comunidad. Lo hicimos en un cementerio de Cartagena, acompañando a la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas y a los familiares de las víctimas, y en todos los diálogos con entidades locales y nacionales sobre la implementación del acuerdo como eje central del trabajo de Usaid en Colombia. (También te puede interesar: Colombia, Panamá y EE.UU. acuerdan ‘responsabilidad compartida’ en migración tras reunión en Cartagena)
Y el segundo motivo…
- La atención a la migración se ha convertido en otro eje de trabajo de Usaid en Colombia. Participamos en la reunión trilateral entre Panamá, Colombia y Estados Unidos, pero también observamos en el terreno el trabajo que está realizando Usaid en Cartagena, con la Alcaldía y el sector privado. Colombia se ha convertido en un ejemplo no solo regional, sino también mundial por la apertura que ha mostrado frente a la llegada de aproximadamente 3 millones de migrantes venezolanos.
¿En estos años de acompañamiento de Usaid, qué destaca de Colombia?
- El haber diseñado e implementado el sistema que ha permitido a más de dos millones de migrantes venezolanos regularizarse, lo que implica acceso a educación, salud, mercado laboral y contribuir a la sociedad colombiana. Esto ha requerido una inversión financiera y un compromiso de país, de las comunidades de acogida que han abierto sus manos, sus escuelas, sus hospitales y sus lugares de trabajo a la importante llegada de población venezolana.
¿Qué puede significar eso para Colombia?
- Hoy en día vemos parte del retorno de esta inversión. En Bogotá, por ejemplo, son aproximadamente 9 mil negocios y casi 200 mil empleos creados por migrantes venezolanos. Esto es posible gracias a la inversión que Colombia realiza en esas personas y les permite incorporarse a la sociedad. La experiencia mundial nos muestra que la integración de migrantes tiene un impacto positivo en la economía del país de acogida.
Sobre Cáceres, ¿Por qué Usaid le apuesta a estos proyectos?
- Sabemos que las disputas de tierra son una de las causas del conflicto. Este tema es esencial para la construcción de un país próspero y pacífico. Es un elemento al cual asignamos muchísima importancia. Además, tiene el beneficio, y lo vimos en Cáceres, de proveer otras oportunidades a las personas que en el pasado han cultivado coca. Tener ese título les cambia la vida. En Cáceres encontramos un modelo de implementación masiva que es suficientemente efectivo. Sentimos un gran compromiso de replicar los aprendizajes de Cáceres.
Volviendo al tema de la migración. Se reunieron los gobiernos de Panamá, Colombia y Estados Unidos en Cartagena. Llegaron a unos compromisos, ¿qué sucederá de ahora en adelante?
- Venimos para abordar algunos desafíos particulares como, por ejemplo, El Darién. Hay un compromiso compartido de fortalecer la presencia del Estado en esas zonas. Colombia ha hecho un esfuerzo enorme en el tema de la regularización, que también es importante.
El Gobierno acaba de anunciar la intención de abrir otro tipo de regulación para los padres y los cuidadores de niños y niñas venezolanos que están en las escuelas colombianas, lo que podría beneficiar hasta medio millón de personas. Por parte Usaid, retiramos nuestro compromiso de seguir apoyando estos procesos tan importantes en la región.
¿Qué les haría falta a los mecanismos de regularización que se han implementado en la región?
- Los otros países tienen mucho que aprender de Colombia. En Cartagena hay un Centro Intégrate, y estos centros existen en nueve ciudades de Colombia. Este modelo es algo que estamos tratando de aplicar en otros países de la región, por el éxito que ha tenido en términos de hacer más eficiente y accesible ese proceso de integración para los migrantes, queremos construir sobre esa base.
¿En El Darién específicamente Usaid cómo está apoyando el tema de DD. HH.?
- Hemos apoyado tanto del lado colombiano como del panameño con algunas actividades de respuesta humanitaria, por ejemplo, rehabilitando clínicas médicas, en El Darién panameño; y, también, con programas de asistencia humanitaria. Es un viaje sumamente peligroso y difícil, en el cual un porcentaje importante de los migrantes son niños y niñas, incluso menores de 5 años, con índices importantes de violencia de género. Entonces, realmente, el objetivo de todos es evitar que las personas sientan la necesidad de hacer el viaje por El Darién, debido a lo que implica para su seguridad, su integridad y sus derechos humanos.
¿Cómo ve el panorama luego de las elecciones en Venezuela?
- Lo primero que hay que decir es que dos de cada tres venezolanos votaron claramente por un cambio en Venezuela; lo hicieron porque creen en su país, porque quieren quedarse, tenemos que defender ese derecho que tienen esos venezolanos de vivir en el país que ellos quieren y lo estamos haciendo de manera bastante contundente como comunidad americana, trabajando Estados Unidos, Colombia Panamá y otro países de la región, insistiendo en que debe haber una muestra transparente de lo que pasó el 28 de julio. Estamos monitoreando los flujos migratorios y tenemos planes de contingencia en el caso de que haya otro movimiento de personas que huyen de Venezuela y trataremos, como hemos hecho hasta el momento, de estar al nivel de cualquier reto y hacerlo, por supuesto, mano a mano con nuestros colegas colombianos.
