Pa’lante chamos y chamas

Édgar Álvarez: el artista que pasó de contar ‘plasti-chistes’ a ‘plasti-realidades’

Moldeando con plastilina las historias de migración y creando puentes de esperanza, el arte de Édgar Álvarez da voz a quienes sueñan con nuevos comienzos.

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Édgar recibió el llamado del arte y lo convirtió en una voz en favor de la integración. //Foto: Diego Alonso Rosales Negrete
DIEGO ALONSO ROSALES NEGRETE
14 ENE 2025 - 07:00 AM

El arte es una paradoja. Por un lado es un escape de la realidad, por otro, es una forma de expresión, una que sintetiza todos los sentimientos y pensamientos, mostrándolos de formas inimaginables para las mentes más comunes.

Édgar Humberto Álvarez, reconocido artista plástico colombiano, tiene una mente fuera de lo común. Él es uno de esos afortunados que, desde pequeño, recibió el llamado del arte y lo convirtió en su refugio ante las cicatrices dejadas por la violencia de su tierra natal y, al mismo tiempo, en una voz en favor de la integración. También te podría interesar: Venezuela reabre la frontera con Colombia tras 3 días de cierre

'Plasti-chistes' es una sección del programa ‘También Caerás’. //Foto: Tomada de internet

Refugiándose en el arte

Entre el soplar del viento sobre los árboles, los sonidos de disparos, los gritos y el dolor inmenso generado por la guerra, en un rincón del Tolima, en Colombia, nació Édgar.

En ese lugar tan desesperanzador, los frailejones, comunes de esta tierra, le comenzaron a susurrar memorias de despedidas y lo impulsaron a buscar un nuevo hogar que, con el pasar del tiempo, lo encontró en el arte, moldeando su mundo con el único limitante de su imaginación.

Así llegó el éxito a su vida y fue en el programa ‘También Caerás’ donde ganó popularidad con una sección llamada ‘Plasti-chistes’, con chistes animados con plastilina que conectaron con un público masivo y lo pusieron en el ojo público.

Sin embargo, aunque el arte siempre fue su refugio, los caminos de vida que ha recorrido han sido complejos.

Édgar crea personajes de plastilina que retratan a los migrantes. //Foto: Cortesía

Retratando la migración con plastilina

Édgar no quiso quedarse en una zona de confort y se convirtió en uno de los tantos migrantes que salen de su tierra para buscar mejores oportunidades.

Lo hizo migrando a Estados Unidos y, desde su llegada, vio como se esfumaba el ‘sueño americano’ pues tuvo que enfrentarse a un mundo completamente diferente al que había escuchado, uno más crudo del que alguna vez hubiera visto.

“Mucho tiempo me sentí perdido, tal como ellos, así que decidí tomar sus historias y representarlas con mi arte. Todos necesitamos una voz y mi arte es la voz de los que no la tienen”, expresó.

Con su arte, Édgar logró convertirse en un puente de empatía pues sus animaciones, dibujos, estructuras y diseños buscan entretener, también quieren generar una reflexión en todos aquellos que lo ven y esto lo logra retratando las tristezas, los sueños, el estilo de vida y las complicaciones de la migración, por supuesto, en plastilina.

“Mis trabajos son en plastilina porque es atractivo para los niños, es un puente para abordar temáticas complicadas y hacerlos entender que hay cosas que van más allá de lo que ellos conocen”, explicó Édgar.

Édgar cuenta historias, despierta empatía y le da voz, esperanzas y sueños a todos los que se resisten a ser olvidados. //Foto: Diego Alonso Rosales Negrete

Rompiendo barreras por la integración

Con personajes de plastilina que retratan a cada migrante, Édgar ha encontrado una forma de hablar sobre su realidad, por eso recibió el apoyo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) para desarrollar su exposición ‘Refugiados y migrantes en América’, con la que mantiene viva la lucha por la sensibilización de la migración en todo el mundo.

Para lograr esta exposición, realizó un trabajo de campo exhaustivo que incluyó al inhóspito cruce del Darién, algo que lo ayudó a crear personajes y escenarios llenos de autenticidad.

Ahora, Édgar decidió llevar su exposición más allá, desarrollando un cortometraje en Stop-Motion llamado ‘Darien: Sueños de Barro’.

“Es un cortometraje difícil, porque hay que trabajar con muchas figuras de plastilina, cámara, espacios e iluminación. Queremos que demore 15 minutos para dejar un buen mensaje, pero han pasado dos años desde que lo comenzamos y apenas llevamos dos minutos, así que nos tomará algo de tiempo finalizarlo”, contó.

Por medio del arte, Édgar rompe barreras, representando de manera auténtica las vivencias de los migrantes, convirtiéndose en una pieza clave para la integración nacional e internacional y demostrando que contar historias, despertar empatía y darle voz a quienes más la necesitan es necesario para moldear las esperanzas y sueños de aquellos que se resisten a ser olvidados. Lee también: Los tequeños y la nueva vida del superviviente de una tragedia

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