Una de las situaciones que supone la migración es el intercambio cultural que este proceso trae consigo. En Cartagena hay aproximadamente cien mil ciudadanos venezolanos que han arribado en la última década.
Quienes llegan del país hermano se han adaptado a las costumbres propias de nuestra ciudad y, al tiempo, traen intrínseca parte de su cultura, especialmente, de su sazón. Además de las suculentas arepas con diferentes preparaciones y rellenos que comenzaron a verse en calles y restaurantes, como la ‘Reina pepiada’ y el ‘Pabellón Nacional’, hay otras recetas propias de Venezuela que comenzaron aparecer en nuestras mesas. (También te puede interesar: El mundo conmemoró el Día del Migrante)
Para los venezolanos que viven fuera de su tierra, y para cualquiera que esté fuera de casa, estas fechas pueden tornarse un poco nostálgicas; sin embargo, la comida siempre nos da la posibilidad de acércanos a nuestros hogares, a nuestros lugares de origen, aunque estemos a cientos o miles de kilómetros.
Una de esas preparaciones, enraizada en los corazones venezolanos, es el pan de jamón. Nunca falta en las mesas navideñas de ese país. Quienes lo conocen saben de su aroma delicioso cuando está en el horno, lo suave que es y lo rico que sabe. “Un plato navideño sin el pan de jamón no es normal. Para mí conecta a todos los sabores que están en el plato. Hay un equilibrio o una conexión con los ingredientes en el plato llámese hallaca, asado, ensalada de gallina”, explica Grisel Chirinos, panadera venezolana.
“Tiene que ver con algo más allá del comercio. Se habla de una joya. Ese pan, era sentirnos agradecidos de la abundancia que teníamos. Ese sabor que se le da a la masa con la tocineta (jamón), es como el término que distingue a nuestro pan de jamón”, detalla.
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¡Prepáralo!
Te compartimos esta receta, de ‘Qué rica vida’, ya sea para que te sientas más cerca de casa o para que lo pruebes por primera vez:
Ingredientes
- 3 cucharadas de levadura seca en pasta
- 1/2 taza de agua tibia
- 1 cucharadita de azúcar
- 4 tazas de harina de trigo
- 3 cucharadas de azúcar
- 3/4 cucharadita de sal
- 6 cucharadas de mantequilla
- 1 huevo
- 6 cucharadas de leche tibia
- 1 lb de jamón rebanado
- 2 tazas de aceitunas verdes picadas en rueditas
- 1 taza de pasas
- 1 amarillo del huevo ( la yema)
- 1cucharadita de azúcar
Preparación
- En un envase pequeño pon la levadura, el agua tibia y una cucharadita de azúcar. Revuelve y deja cubierto por 30 minutos.
- Sobre la mesa coloca la harina de trigo y hazle un hueco en el medio. Agrega la levadura con el agua, el azúcar, la sal, la mantequilla, el huevo y empieza a amasar. A medida que vas amasando agrega la leche poco a poco hasta obtener una masa suave, que se despegue de la superficie fácilmente. Haz una bola y cúbrela con paño de cocina. Deja reposar la masa por 1 1/2 horas.
- Coloca la masa sobre una superficie enharinada y comienza a extenderla con la ayuda de un rodillo hasta obtener un rectángulo de 10 x 18 pulgadas y 1/2 pulgada de espesor aproximadamente.
- Encima de la masa distribuye uniformemente el jamón, las aceitunas y las pasas. Luego enrolla firmemente como un brazo gitano. Cierra los extremos con la mano.
- Deja reposar los panes en una bandeja cubierta con un paño de cocina y engrasada con una cucharada de mantequilla por una hora.
- Precalienta el horno a 400 F.
- Coloca los panes a hornear hasta que estén dorados, aproximadamente 20 a 25 minutos.
- Bate el amarrillo del huevo y una cucharadita de azúcar
- Cuando los panes ya estén dorados, sácalos del horno y báñalos con la mezcla de huevo y azúcar. Hornea por 5 minutos más.
- Sácalo del horno y deja que se enfrié antes de comerlo.
La receta tiene su origen en la migración. Esta vez en los movimientos migratorios desde Italia a Venezuela.
Según el periodista y editor Miro Popic, esta receta tiene su origen 1905 y la creó el doctor Lucas Ramella, en la Panadería Ramella, ubicada de la esquina de Gradillas a Sociedad, en el centro de Caracas. El doctor Ramella había dejado la medicina para dedicarse al oficio de su padre, Gustavo Ramella, de origen italiano.
A 20 años de su creación ya se había convertido en receta nacional.