El candidato a la Cámara de Representantes Luis Guillermo Otoya se refirió al proyecto de acuerdo presentado por el Distrito ante el Concejo para efectuar una cesión gratuita de un inmueble a la Fiscalía General de la Nación para la construcción de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) y un Centro de Servicios Judiciales.
“El presidente del Concejo, Vicente Blel, está diciendo que ellos se declaran impedidos ante el proyecto de entregar el lote a la Fiscalía, porque yo los tengo denunciados, a 17 de ellos. Blel no explica bien por qué”.
David Dáger y Jaime de Ávila, entonces concejal, no están incluidos en esa denuncia penal, porque no se encontraban en la plenaria del 14 de noviembre de 2012.
“El Concejo quiere hacerme ver como el malo del paseo, que tengo enredada a la Corporación y que estoy perjudicando a la Fiscalía, enviando un mensaje errado a los fiscales, mostrándome como quien imposibilita que tengan un lote. Eso no es correcto”, dijo el candidato a la Cámara por Centro Democrático y exgerente de Surtigás.
“Lo correcto es que están denunciados porque cometieron un delito, a mi parecer, de prevaricato por acción y que la Fiscalía tiene en su poder la denuncia, y debe decidir al respecto”, agregó Otoya Gerdts.
Para Otoya los concejales cometieron un error al organizar un presunto complot en su contra en aquella sesión.
“Ellos no me dejaron hablar como director de Distriseguridad para exponer el presupuesto de la entidad del año 2013, aduciendo que yo los tenía demandados como concejales y realmente mi demanda es contra las elecciones del Concejo en 2011 cosa distinta a que sea contra ellos”. dijo Otoya.
“No quisieron escucharme porque fue una orquestación de un grupo de concejales que de manera perversa no me dejaron hablar. Hasta supieron que yo me iba de permiso para Estados Unidos, el 7 de noviembre de 2012, y me citaron para ese día sabiendo que yo había dejado encargado a Carlos Cuesta y tampoco lo dejaron hablar”, explicó el candidato a la Cámara.
“Después vino la sesión en la que no me dejaron hablar y en donde el concejal César Pión se ensañó contra mí, por eso también lo denuncié por injuria”.
LA DEMANDA
En efecto en 2011, Otoya aspiró al Concejo por el movimiento “Sí es posible”.
Tras quedar fuera de una curul que sostiene le pertenecía, Otoya decide demandar a la Registraduría por el proceso electoral.
“Esta demanda ya surtió todos los pasos en el Tribunal de Bolívar y en el Consejo de Estado;y estas dos entidades decidieron que no eran competentes para tomar una decisión al respecto;y que yo he debido demandar ante el Consejo Nacional Electoral siete días después de cerrados aquellos escrutinios;lo que no sabe la ciudadanía es que estas entidades no tuvieron en cuenta las pruebas contundentes que nosotros encontramos del fraude que se cometió, pero que las pudimos encontrar durante el mes siguiente a los comicios”, agregó.
“Por eso fui a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y creo que esta vez este caso de un chocorazo electoral tiene que ser investigado de una manera responsable, porque no hay derecho que se estén burlando de la democracia”, reveló.
“La gente del Partido Cambio Radical hizo lo imposible hasta cuando me sacaron; obtuve 3.900 y terminé con 3.400, me desaparecieron alrededor de 500 votos, con falsificación de documentos”, dijo Otoya.
