El 17 de diciembre se venció la concesión actual entre el Distrito y la firma Circulemos, que consiste en el suministro de infraestructura tecnológica, administración, actualización y mantenimiento del sistema de información de tránsito y transporte al Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT).
Esta firma es experta en el segmento con varios años manejando todo lo concerniente al tránsito de las ciudades.
Sin el contrato vigente sería el Distrito el que debería asumir toda la administración de estos componentes.
A través de un proyecto de acuerdo la administración del alcalde Sergio Londoño le pidió al Concejo facultades para la ampliación o prórroga de dicho contrato, pero la iniciativa se hundió en el Concejo con 12 votos negativos.
La votación estuvo antecedida por una extensa sesión de más de seis horas, en la cual los concejales tuvieron que resolver unas recusaciones presentadas por un colectivo de veedores, quienes argumentaron que ciertos concejales estaban impedidos para votar y abordar el tema de circulemos.
Finalmente las recusaciones fueron rechazadas y a pesar de que la ponencia al proyecto fue positiva, la misma se hundió tras la votación nominal.
Lo que dijeron los ponentes
El concejal Antonio Salim Guerra Torres explicó que junto con sus colegas César Pión y Américo Mendoza hicieron unas modificaciones al proyecto mientras se desarrollaban las sesiones ordinarias para que el alcalde Sergio Londoño las presentara formalmente, pero no llegó la respectiva respuesta al Concejo.
“El alcalde devolvió el proyecto como estaba originalmente, sin los cambios sugeridos. Londoño nos dejó solos”.
Américo Mendoza explicó que unas de las modificaciones que hicieron fue cambiar la palabra “facultar”, por “autorizar”; y se hizo una consideración sobre el tiempo de la ampliación del contrato, hasta marzo de 2018.
César Pión expresó por su parte que se reunieron con el alcalde y conformaron un equipo de estudio, “con dos asesores jurídicos del Concejo y uno de la Alcaldía. Finalmente, solicitaron unos cambios, pero el alcalde no respondió”.
Pión aclaró que no le estaban entregando una facultad (al alcalde), sino una autorización “para que él decidiera con base en la ley, y para hacerlo debe tener los soportes que la ley indica”. A pesar de todo ello, la iniciativa no prosperó y se archivó.
“Hay un plan de contingencia”: Londoño
Para resolver esta situación se espera que el Distrito modifique el proyecto en su totalidad y lo vuelva a presentar o quizás que se abra una nueva licitación.
Sin embargo, consultado por El Universal sobre este tema, Londoño expresó: “Las facultades son discrecionales del Concejo, ellos votaron negativamente el proyecto.
No solicité ampliar el contrato, solicité facultades para que ellos (los concejales) me dijeran si se debía prorrogar o abrir la licitación, es decir que fuese el Concejo el que me dijera qué teníamos que hacer; previniendo esta situación yo le había pedido al director del DATT un plan de contingencia que está en marcha para la reversión de esta concesión”.
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