En menos de un mes se llevarán a cabo las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud, en medio de la poca credibilidad que han evidenciado los jóvenes respecto al actual Gobierno, entre otras cosas, por la estigmatización que se ha visto en algunos casos en las protestas sociales que se han dado recientemente.
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El consejero presidencial para las Juventudes, Juan Sebastián Arango, habló sobre cómo han avanzado los próximos comicios, que tendrán lugar el 5 de diciembre.
¿Cómo ha visto el desarrollo y la participación de los jóvenes en la campaña electoral de los Consejos Municipales y Locales de Juventud?
Los jóvenes de Colombia respondieron al llamado, tenemos hoy en día más de 41 mil candidatos inscritos, tenemos listas en todos los municipios de Colombia, pero adicionalmente son muchas las listas que tenemos, más de 7.900. En las últimas elecciones a los Consejos Municipales tuvimos alrededor de 9 mil listas, pero esto es diferente, los consejeros de juventud no tienen sueldo, ni reposición de votos, ni financiamiento estatal de las campañas.
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Las encuestas muestran la poca credibilidad que tienen los jóvenes con las instituciones. ¿Qué está haciendo el Gobierno para promover su participación?
Nosotros somos el Gobierno que ha construido la política pública de juventud más robusta que se ha hecho en Colombia, no solo desde el Plan Nacional de Desarrollo, sino también atendiendo a los llamados de acción de los jóvenes, hemos puesto a funcionar el Consejo Nacional de Política Pública de la Juventud, que tiene más de 103 programas dirigidos a los jóvenes, entre esos la educación pública gratuita, jóvenes propietarios, el programa de empleabilidad más grande que se ha hecho como es Sacúdete.
Adicionalmente, hemos puesto en funcionamiento las instancias de participación para los jóvenes, tuvimos la instalación de la plataforma nacional de juventudes, que representa las plataformas de 1.000 municipios del país, 31 departamentos y 10 distritos, un esfuerzo que se demoró 24 años en ser realidad y que estos jóvenes y el Gobierno lo hicieron realidad.
Todo eso se complementa con las elecciones de los Consejos, 11 millones de jóvenes están habilitados para votar en las primeras elecciones de Latinoamérica y el Caribe, en las cuales los jóvenes de 14 y 28 años elegirán directamente su representación para que interactúen con los Gobiernos municipales, departamentales y nacionales.
En la práctica, ¿qué tipo de atribuciones tendrán los consejeros para realizar la interlocución de las políticas públicas juveniles?
Los consejeros de juventud tienen tres funciones principales: primero, incidir en la construcción de la política pública y de juventudes; segundo, ser los interlocutores válidos en la juventud y las entidades públicas, tanto a nivel territorial como nacional; y la tercera, para mí la más importante, hacer veeduría y control a que los planes de los jóvenes realmente se les inviertan los recursos que se prometen y de manera adecuada.
Todo esto permite que tengamos un sistema participativo en el cual la voz de los jóvenes tienen una incidencia real, franca y sincera y no de alguna manera simplemente para mostrar que los jóvenes participan, sino que realmente tienen incidencia en lo político.
Con un Gobierno tan impopular frente a los jóvenes, ¿qué están haciendo para garantizar que crean en las instituciones?
Nosotros tenemos un plan de juventudes muy marcado desde el Plan Nacional de Desarrollo, pero hay que reconocer dos momentos importantes: noviembre de 2019 y abril de 2021. Esos dos momentos crearon dos escenarios que fueron la conversación nacional y, el último, el pacto Colombia con las juventudes, en el cual todo el Gobierno, encabezado por el presidente, nos fuimos a los territorios, los ministros estuvieron encargados de algunos departamentos y junto con los viceministros y directores de entidades hicimos más de 500 mesas de trabajo de participación en donde estuvieron más de 15.000 jóvenes.
El resultado de ese esfuerzo es claro, primero unos anuncios concretos que hicimos en la educación pública gratuita, apertura de más cupos en el Sena, de jóvenes propietarios, pero adicionalmente la construcción del Conpes de juventud 4040, que invertirá en los próximos 10 años 33,5 billones de pesos en la juventud colombiana. Para que se hagan una idea, eso es construir dos veces la línea del metro de Bogotá que llevan 60 años discutiendo, o hacer 20 veces el túnel de la línea o 40 veces el puente Pumarejo.
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Aparte de los Consejos, ¿qué otros espacios está implementando la Consejería para que los jóvenes puedan ser escuchados?
Colombia tiene una ley estatutaria de jóvenes que nos permite afrontar los retos que tenemos por la juventud, no solo por contextos nacionales y coyunturales, sino también históricos y globales que tiene el país y el mundo en medio de una cuarta revolución industrial.
Ese estatuto de ciudadanía juvenil comprende diferentes mecanismos de participación para los jóvenes, las plataformas de juventud, los Consejos de juventud, las asambleas y las comisiones de concertación.
Es compromiso del Gobierno del presidente Iván Duque dejar en funcionamiento todo el sistema nacional de juventudes, que era una deuda que se tenía con los jóvenes de Colombia desde 2013, para que sus voces y sus opiniones sean realmente escuchadas por la institucionalidad.
¿Cómo garantizará el Gobierno que a los próximos consejeros les sean aprobados sus proyectos?
Ahí tenemos dos grandes responsabilidades, una como institucionalidad y en eso nos ha acompañado la Procuraduría y la Contraloría en decir ojo con lo que los jóvenes opinan, este mundo cambió, el contexto es diferente y las opiniones de ellos tienen que incidir realmente en la toma de decisiones, pero el segundo, es el deber que tienen los jóvenes, la mejor manera que estos consejeros tengan una legitimidad poderosa ante las autoridades es que todos salgan a votar y los rodeen con votos, democracia y representatividad.
El estatuto de ciudadanía juvenil reglamenta que el Presidente tiene que reunirse mínimo una vez al año con los consejeros, de igual forma con el Congreso de la República, alcaldes, gobernadores, concejos y asambleas, pero adicionalmente ellos mismos se darán su reglamento en el cual construirán los mecanismos jurídicos.
En la información suministrada hasta el momento pareciera que los nuevos consejeros de juventud van a tener más voz qué voto. ¿Así es?
Yo no creo eso, estoy totalmente seguro que esos consejeros de juventud van a cambiar la democracia en Colombia y la forma de hacer participación en lo público. Aquí estamos inaugurando un nuevo concepto que es la ciudadanía juvenil, personas desde los 14 años votando, eligiendo sus consejeros no sólo desde los 18.
Realmente la voz de los jóvenes se ha hecho escuchar, las autoridades, el sector privado y que la sociedad en general tengan que tener en cuenta a los jóvenes, eso se fortalece cuando hay participación democrática directa como son los consejos de juventud. Es una gran oportunidad para el país, primero en términos de renovar las ideas de lo público pero, adicionalmente, en cultura democrática.
Estas son las primeras elecciones en Colombia que se van a hacer paritarias, hay más mujeres participando que hombres, 21.000 candidatas y 20.000 candidatos, adicionalmente todas las listas son cerradas y son cremallera y en alternancia, es decir, si encabeza una mujer sigue un hombre, pero si encabeza un hombre necesariamente tiene que seguir una mujer.
¿Cómo se garantizará que estos cargos serán realmente utilizados por los jóvenes y no por los partidos políticos que los representan, más cuando se avecina la campaña electoral?
La misma práctica lo ha demostrado, antes los jóvenes eran los que tenían en las campañas para pegar afiches, llevar refrigerios, para atender a puertas las reuniones. Hoy en día los protagonistas de la política son los jóvenes, uno ve es a congresistas, a concejales, a diputados, a miembros de los partidos políticos, acompañando a los jóvenes en el liderazgo y con todo el foco sobre la juventud.
Yo aspiro a que en estos consejeros de juventud estén los próximos senadores de la República, los próximos representantes a la Cámara, alcaldes, ministros, presidentes, porque eso es lo que necesitamos, liderazgos que tengan experiencia y que tengan ideas nuevas y con este mecanismo los jóvenes van a adquirir ambas cosas.
En redes sociales el malestar principal de los jóvenes es la estigmatización cuando salen a manifestarse. ¿Cuál es su posición de la consejería frente a este tipo de hechos en los que finalmente buscan ser escuchados?
Es todo lo contrario, este Gobierno ha respetado la manifestación pública y pacífica, pero adicionalmente hemos abierto los canales de comunicación para entender esos malestares y las propuestas de los jóvenes que se manifiestan, en eso hemos sido totalmente contundentes, hicimos el pacto Colombia por las juventudes, el ejercicio de participación democrática más importante para la construcción de soluciones que se ha hecho en el país con lo jóvenes.
Participaron 15.000 jóvenes de los 32 departamentos en todas las ciudades del país, tengo que ser sincero, participaron jóvenes que marchan, pero también otros que no marchan, participaron jóvenes sin capucha de los que se autodenominaron de la primera línea, pero participaron jóvenes emprendedores que se vieron afectados por los bloqueos.
Si vamos a sacar adelante el país, es que a partir del disenso que se encuentre, podamos construir consensos, tenemos que ayudar a nuestros jóvenes a transitar de conversaciones sinceras a conversaciones constructivas, eso lo hacemos si entendemos que las opiniones de las personas no son brechas que nos dividen como sociedad, sino puentes que nos permiten construir una conversación.
Aquí hemos dado todas las garantías a la manifestación pública y pacífica, pero también todo el apoyo, respeto y admiración a nuestra fuerza pública, pero también toda la exigencia en términos de protección de los derechos humanos y la legalidad por la que están vistas sus acciones. No todos los que marchan son violentos, pero tampoco puede ser estigmatizada la fuerza pública, este país tiene dos grandes propósitos: no generalizarnos y no estigmatizarnos.
Hay un proyecto en el Congreso para que los jóvenes puedan ser congresistas a partir de los 18 años, el cual ya va en tercer debate. ¿El Gobierno apoya ese proyecto?
Nosotros estamos concentrados en las elecciones de los Consejos, que son un mecanismo de participación de los jóvenes que nos permite ahondar en sus voces constructivas, esas conversaciones hay que darlas, pero por el momento hay que fortalecer el sistema ciudadano de juventudes que ellos mismos construyeron y posteriormente iremos dando el resto de conversaciones.