Sofía Gaviria Correa, exsenadora, exembajadora de Colombia en Suiza (2019-2022) y empresaria en el departamento de Bolívar, vuelve a la arena electoral como cabeza de lista al Senado por el Partido Oxígeno, liderado por Ingrid Betancourt.
En entrevista, Gaviria expone sin rodeos su diagnóstico sobre el Legislativo, sus principales banderas programáticas y las razones que la llevaron a romper definitivamente con el Partido Liberal. Lea también: Elecciones 2026: Los candidatos que encabezan las listas al Senado
La elección de Sofía Gaviria como cabeza de lista por el Partido Oxígeno
¿Cómo fue el proceso para elegir la lista del Partido Oxígeno?
Ingrid Betancourt me llamó y me dijo: “Me han hablado de que tú tienes un grupo de gente pensando en Bogotá, como un centro de pensamiento, y que llevas más de un año diciendo que para la democracia es tan importante tener un buen Congreso como un buen Ejecutivo”.
Ella me decía que todo el mundo se estaba preocupando por el presidente, pero nadie por el Congreso, y me propuso trabajar juntas y armar una lista de personas destacadas, con trayectoria, sin escándalos de corrupción, que fueran de las mejores en sus sectores y que estuvieran dispuestas a entregar cuatro años de su vida por Colombia.
¿Qué la motivó a aceptar encabezar la lista?
La idea no era que yo encabezara la lista. Yo le dije a Ingrid que quería una lista cerrada, porque soy politóloga, una lista donde cualquiera pudiera ser el número uno, donde todas las personas fueran tan valiosas que el orden fuera casi como una lotería.
Ella estuvo totalmente de acuerdo, pero a los cinco días, en dos entrevistas, dijo que yo iba de primera. Yo le dije: “¿Cómo así?”. Me clavó de primera. La lista es cerrada y los únicos puestos claros eran que yo fuera la número uno y ella la número diez.
¿Qué la diferencia de otros candidatos que buscan una curul en el Congreso?
La gran diferencia es que cuando la gente me ve en la calle me dice: “Yo voto por usted porque usted dice la verdad y es el único político coherente que ha habido en el Congreso”. Siempre dije la verdad, siempre estuve del lado de las víctimas y la historia me dio la razón. Un político que dice la verdad y es coherente es algo muy singular en Colombia.
¿Qué representa hoy el Partido Oxígeno en el panorama político colombiano?
Como su nombre lo indica, es oxigenar la política. Es una bocanada de frescura y de esperanza. Los colombianos están ávidos de creer en un proyecto político que resuelva problemas, que no se centre en discusiones sino en hechos y soluciones, que no grite sino que hable con capacidad técnica, ética y con el criterio de construir y no de destruir.
¿En qué trabajará Sofía Gaviria si fuera congresista en Colombia para el 2026?
¿Cuáles son sus tres principales banderas legislativas?
La primera es una verdadera ruta de verdad, justicia y reparación para las víctimas, que no se ha cumplido como debería. La segunda es la seguridad alimentaria y nutricional. No hay nada más violento que en un país rico sigan muriendo más de 700 niños al año por hambre. Eso lo tenemos que cambiar. Buscamos soberanía alimentaria, y eso lo estoy trabajando desde Carmen de Bolívar. La tercera es el fortalecimiento real del campo. Hoy se habla mucho del campo, pero en la práctica no se apoya. El Ministerio de Ciencia y Tecnología no está pagando proyectos de investigación, no hay apoyo real al sector agrario y los créditos son casi imposibles de obtener sin garantías que el campesino no tiene.
¿Qué le pasó en el Partido Liberal?
Yo sigo siendo liberal ideológicamente, pero el partido se convirtió en una finca manejada por una sola persona. Hoy estoy feliz porque mis electores se sienten representados apoyando al Partido Oxígeno y a esta lista. Le recomendamos leer: Peñalosa recibe aval de partido político para las elecciones presidenciales
¿Qué la motivó a ese cambio?
Siempre es positivo. Parte del impulso para volver a presentarme fue saber que Oxígeno es un partido de centro, enfocado en soluciones y líder en la lucha contra la corrupción. Si alguien representa esa lucha en Colombia, es Ingrid Betancourt, fundadora del partido.
Sofía Gaviria evaluó el Congreso de la República
¿Cómo evalúa el desempeño actual del Congreso?
Es una realidad que el gobierno ha sido una cicatriz en muchos aspectos, pero ya después de casi tres años la situación es dramática. El Congreso es una de las tres patas fundamentales de la democracia y, al inicio de este periodo, le faltó nivel. Mientras exista la mermelada y la compra política del gobierno, en un Estado tan presidencialista y con congresistas tan mediocres y poco comprometidos con el interés general, es muy difícil consolidar una democracia sólida. Muchos no están comprometidos con el Estado, sino con sus propios intereses.
“Hay cerca de un 20 % del Congreso conformado por personas muy valiosas, estudiosas, rigurosas y trabajadoras, que no se dejan comprar. Pero el otro 80 % depende en gran medida de la compra política del gobierno o de sus propios intereses”.
Sofía Gaviria, exembajadora de Colombia en Suiza (2019-2022), encabeza la lista al Senado del Partido Oxígeno
¿Cuáles son los partidos que usted considera que trabajan en sus propios intereses?
Está repartido en la mayoría de los partidos. Yo considero que el Centro Democrático es un partido bastante decente, con una línea clara. En su mayoría es un partido decente. Ahora, hay colectividades que me parecen una vergüenza, como el Partido de los Comunes. Eso va en contra de la democracia. Tener criminales en la impunidad dentro del Congreso es ofensivo, no solo para las víctimas, sino para cualquier persona con sentido común.
¿Qué reformas urgentes considera inaplazables en este momento?
Lo primero que debe hacer el Congreso es revocar muchos de los decretos populistas que ha emitido este gobierno. En segundo lugar, apoyar la reestructuración de las Fuerzas Armadas para recuperar la seguridad, con inversión en presupuesto, tecnología y mejores condiciones para recuperar los territorios y la soberanía.
El tema de la salud es otra prioridad: oxigenar el sistema y atender de manera real la crisis que existe, especialmente en la gestión y provisión de medicamentos genéricos en todo el territorio nacional.
Otro tema inaplazable es la descentralización, en particular la ley de competencias. El desarrollo de Colombia se ha retrasado por el centralismo. La democracia se construye de abajo hacia arriba, desde los territorios hacia el centro.
Si gana nuevamente un gobierno de izquierda, ¿cuál sería el rol del Partido Oxígeno?
Ese escenario me parece casi imposible, pero si llegara a ocurrir, Oxígeno haría un control político riguroso. Apoyaríamos las leyes convenientes para el país y detendríamos, con todo el rigor técnico, aquellas que consideremos inconvenientes. La democracia debe expresarse, pero estoy segura de que en las próximas elecciones Colombia elegirá un presidente de centro derecha, acompañado por un Congreso fuerte que impulse las reformas necesarias para que el país recupere su rumbo rápidamente.
¿Apoyaría reformas que limiten los privilegios del Congreso, como reducción de salarios o eliminación de beneficios?
Entiendo que no todos los congresistas están en la misma situación. Las reformas en ese sentido deben respetar la pluralidad del Congreso. No se puede hacer populismo con las leyes. Las reducciones salariales deben estudiarse con rigor, considerando la diversidad de condiciones de los congresistas, tal como ocurre con los impuestos, que son estratificados.
Si se va a hacer, debe hacerse de manera coherente y también aplicarse a magistrados y otros altos funcionarios. El gobierno actual ha tomado decisiones populistas, sin análisis, como el aumento desmedido del salario mínimo, sin prever su impacto en créditos de vivienda, afectando a millones de colombianos. Le puede interesar: Juan Carlos Pinzón recibe aval presidencial del Partido Oxígeno
