El rifirrafe entre los precandidatos presidenciales Abelardo De La Espriella y Juan Fernando Cristo entró en una nueva fase tras el anuncio de posibles acciones judiciales por presuntas afirmaciones falsas relacionadas con el caso DMG.
Cristo presentó una solicitud formal de rectificación contra De La Espriella, a quien señala de difundir públicamente versiones que lo vinculan con supuestas relaciones societarias y contractuales inexistentes.
En el documento jurídico, el exministro sostiene que las afirmaciones carecen de sustento fáctico y probatorio y que afectan su honra, buen nombre y reputación, al insinuar nexos empresariales que, asegura, nunca han existido.
“Dichas imputaciones fueron difundidas en escenarios públicos y amplificadas en redes sociales, incluyendo cuentas que respaldan la campaña de De la Espriella, manteniendo la narrativa difamatoria”, asegura Cristo.
A su juicio, esta difusión masiva mantiene una narrativa que considera difamatoria y que distorsiona su trayectoria política. Lea también: Juan Fernando Cristo se baja de la consulta e irá a primera vuelta presidencial
El origen de la discordia de Juan Fernando Cristo a Abelardo de la Espriella
El origen de la controversia se remonta a una entrevista concedida por David Murcia Guzmán, creador de la firma DMG, en la que se mencionaron presuntos favorecimientos contractuales a Sondra Macollins, abogada vinculada al empresario.
A partir de esa información, De La Espriella afirmó que, según versiones divulgadas en medios, dicha profesional habría recibido más de dos billones de pesos en contratos y la señaló como supuesta socia tanto de Cristo como del también aspirante presidencial Roy Barreras.
Tras esos señalamientos, Juan Fernando Cristo negó de manera categórica cualquier relación con la abogada mencionada y rechazó haber sido beneficiado con contratos. Además, solicitó una rectificación pública, clara y precisa por parte de De La Espriella.
El precandidato advirtió que, si dicha rectificación no se produce en los términos exigidos, podría acudir a las acciones judiciales correspondientes por los delitos de injuria y calumnia.
En su pronunciamiento, insistió en que el debate electoral debe centrarse en propuestas y argumentos, y no en acusaciones sin respaldo probatorio.
Mientras se define si el conflicto se resuelve con una rectificación o llega a los estrados judiciales, el episodio suma un nuevo capítulo a la tensión entre dos figuras que buscan protagonismo en la carrera presidencial. Le puede interesar: Abelardo de la Espriella responde a señalamientos de David Murcia: “show mediático”
