18 y 24 de mayo, dos días felices para la concejala del Partido Liberal, Gloria Estrada. En el primero, un juez la dejó en libertad después de analizar las pruebas, aportadas por la defensa, con las que buscan comprobar que su captura con un kilo de cocaína fue el desenlace de una conspiración en su contra.
La segunda fecha fue pletórica para la concejala, pues fue el día de su reintegro como presidenta de la Mesa Directiva del cuerpo edilicio distrital. Entre aplausos y vitores denunció que tras su libertad se recrudecieron las amenazas de muerte en su contra, algo que denunció en la Fiscalía. El caso por distintas razones ha acaparado la atención nacional como es el caso de la Unidad investigativa de El Tiempo.
El comienzo de todo
En la audiencia de revocatoria de medidas de aseguramiento, el abogado Enrique del Río, defensor de Estrada, compartió distintos testimonios y material probatorio. Lo confesado por policías, compañeros del CAI en el que los responsables del puesto de control en el que fue capturada la concejala el pasado 14 de enero estaba adscritos, fue clave. No obstante, lo crucial fue lo indicado por el capitán Iván Darío Cadena Tanganá.
El oficial se reunió con Martín Barreto, pareja de Estrada, para conversar detalles del presunto complot en el apartamento del segundo. Barreto grabó la confesión y lo escuchado hizo que el juez Guido Guevera desvirtúe lo que el país había pensado en los últimos meses, y dejó libre a la concejala y sus acompañantes en la camioneta.
Cadena relató que el presunto pacto criminal se tranzó en la casa del concejal Luis Cassiani con el protagonismo del alcalde local 2, Andy Reales, y Pedro Aponte, edil de la misma localidad. Allí, habrían ofrecido una alta suma de dinero a miembros de la Policía, especificamente al mayor Gustavo Adolfo Bueno.
La Unidad Investigativa de El Tiempo sostuvo que el inicio de la relación entre Aponte y Bueno se dio cuando el edil sufrió el robo de un reloj Rolex el pasado 10 de octubre. “Un video muestra el momento exacto en el que una banda de ladrones llega disparando a un restaurante ubicado en una plazoleta del sector de Bocagrande, en Cartagena”, informó el medio.
Y relataron: “Un hombre de camisa blanca se acerca al edil Pedro Aponte García y, en cuestión de segundos, le quita el Rolex que llevaba en la muñeca izquierda. De inmediato, la Policía del CAI Laguito desplegó un ‘plan candado’ para recuperar el costoso Rolex de Aponte, líder de la localidad 2, una de las más pobres de la ciudad”.
Desde ese momento, según lo relatado por Iván Darío Cadena, el edil Aponte (Cambio Radical) se quedó con el número de teléfono personal del mayor Gustavo Adolfo Bueno, hoy en curso de coronel. Y, en varias ocasiones, intercambiaron mensajes en donde hablan del alcalde menor de esa localidad, Andy Reales.
Las interceptaciones
Luego de ser mencionados los presuntos implicados como organizadores de una supuesta conspiración contra Gloria Estrada, la concejala rindió versiones a las autoridades, pero como testigo y víctima, y no como investigada.
Ángelo Schiavenato, abogado del mayor Bueno, reiteró la inocencia de su cliente, ante lo controversial dicho por Cadena. “Cadena dice que Pedro Aponte lo contactó para pedirle que lo ayudara con “dos pelados de la Sijín que sean firmes”. Al man (Andy Reales) lo suspendieron desde el Concejo, eso es una vaina política, de grandes ligas, pero no me quedo con esa, quieren joder a mi parcero... lo suspendió Gloria Estrada y no me quedo con esa. Hay 40 tablas. Ya está la gente que los va a poner. Hay que meterles unas armas y una coca”, le habría dicho Aponte a Cadena; pero, luego le canceló la instrucción asegurando que ya había cuadrado con Bueno.
¿El comandante sabía todo?
En todos los peldaños del proceso judicial contra Gloria Estrada la Policía Metropolitana de Cartagena ha sido hermética y siempre ha defendido el honor de su institución. Postura que incluso mantuvieron cuando los ecos se transformaron en rumores ruidosos, debido a que Alexander Salas, uno de los agentes del operativo, fue destituido hace unos meses.
El Tiempo conoció en exclusiva una carta confidencial que Bueno le envió a su superior inmediato, el brigadier general Nicolás Zapata, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena.

Mayor Gustavo Adolfo Bueno.
“En el documento, fechado el pasado 12 de mayo, antes de que estallara el escándalo, Bueno le admite al general que ha sostenido contacto con el edil Aponte. Pero antes le advierte que a principios de mayo, un informante le dijo que había gente interesada en vincularlo a él (vulnerable por estar en pleno curso de ascenso) a la investigación del caso de la concejal Estrada”, precisó el medio.
Pero los investigadores tienen dudas sobre la conducta del oficial, y las fundamentan en mensajes entre el oficial y Aponte y en el hecho de que Bueno conoció el episodio de la coca en la camioneta de la concejal Estrada.
“Esta persona (el informante) me manifiesta que tuvo acceso a una conversación donde personas cercanas a la investigación me quieren buscar algún tipo de relación con este hecho (...) donde me manifiesta que yo tenía conocimiento de este hecho antes de que ocurriera y nunca denuncié”, insistió Bueno en esa carta, publicada por El Tiempo.
Después explicó su nexo con el episodio de la coca: “(...) me encontraba de oficial de supervisión y hacía parte de mis funciones tener conocimiento, haciendo desplazamiento, ese día de las capturas al CAI Manga”.
Bueno manifestó que desconoce que Aponte y Reales estén vinculados a la investigación. Sin embargo, pide que se verifiquen las conversaciones que ha venido intercambiando con ellos y que, según él, no se trata de amigos de confianza.
No obstante, señala: “Los visualicé como personas admirables por sus funciones y quienes, independientemente a cualquier situación, me brindaron un trato respetuoso y amable”.
‘¿Hay manera de ayudar?’
Pero al final de la carta, que conoció en exclusiva El Tiempo, entra a explicar un mensaje que le envió a Aponte y que lo podría enredar en la trama.
“En efecto, tras insistir en que conoció a Aponte por el caso del Rolex y a Reales cuando laboró en la estación de Virgen Turística, advierte que no son sus amigos, aunque sí tocaron el tema de la suspensión de Reales”, indicó el medio.
“El edil Pedro Aponte me envía un pantallazo de la noticia a mi WhatsApp del celular personal y me escribe que lo estaban extorsionando al alcalde Andy Reales (sic) y él no accedió y le armaron la maldad”, sostuvo Bueno.
Y añadió en la misiva: “Le escribí de manera respetuosa si había alguna manera de ayudar al alcalde, pero nunca para hacerle algún daño a una persona o similar y desconociendo que de eso se podría desprender alguna situación ya que fueron palabras de aliento para el alcalde en ese momento y no para otra cosa”.
Por el momento, el mayor Bueno está solicitando que sea sometido a polígrafo para demostrar, dice él, que no está comprometido con el complot. El abogado Ángelo Schiavenato es el apoderado del mayor Gustavo Bueno. Schiavenato le confirmó a El Tiempo que el pasado viernes se adelantó una audiencia disciplinaria en la Inspección General de la Policía.
Y, aunque no dio detalles por tratarse de una diligencia reservada, el penalista aseguró que el capitán Cadena terminó incriminado. “De una vez lo van a pasar (a Cadena) a tema penal; del mayor Bueno no dijeron nada”, dijo Schiavenato al medio.
El penalista agregó que va a solicitar formalmente el archivo de la diligencia disciplinaria en contra del mayor Bueno y que, con eso, no serían llamados a responder en un proceso penal.
Las autoridades indagan el origen de la cocaína del presunto montaje, pues algunas versiones indican que fue comprada a alias Paty Paty, el criminal más buscado en Cartagena pues sería el jefe del Clan del Golfo en la ciudad. Y aunque han sido buscados, ni Aponte ni Reales se han pron




