En momentos en los que tambalea la reforma a la salud del gobierno de Gustavo Petro, luego de que los partidos Liberal, Conservador y la U lanzaron un ultimátum para que sus propuestas sean incluidas a cambio de apoyar el proyecto, este viernes se conoció que el Ejecutivo –en un aparente mecanismo de presión y hasta chantaje–, habría pedido la renuncia protocolaria de los viceministros miembros de esas colectividades.
Según información conocida por la emisora W Radio, la determinación afectaría a funcionarios de los ministerios de Vivienda, Transporte y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Concretamente, en la cartera de Vivienda, donde tiene influencia el Partido Liberal, los viceministros a quienes le habrían pedido dar un paso al costado serían Felipe Arbouin (viceministro de Vivienda) y Aníbal José Pérez (Agua Potable y Saneamiento Básico).
Por otro lado, en Transporte, donde mandan la parada los conservadores, a quienes les habrían pedido renunciar son Carlos Eduardo Enríquez (Transporte) y María Constanza García (Infraestructura). En la U, los afectados serían los viceministros TIC Nohora Mercado (Transformación Digital) y Sergio Octavio Valdés (Conectividad).
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Apenas este jueves, hubo un nuevo cónclave entre los presidentes de los partidos Liberal (César Gaviria), Conservador (Efraín Cepeda) y la U (Dilian Francisca Toro), para hablar de la iniciativa. La molestia y la desazón marcaron el derrotero del encuentro, pues de las 133 modificaciones que plantearon esta semana –en particular modificar, pero no eliminar las EPS–, el Ejecutivo apenas acogió el 27 %, es decir, que el 73 % fueron negadas de plano.
Los jefes de los partidos han reclamado que, en contravía de lo que han acordado con el propio presidente Gustavo Petro, la ministra Corcho ha desconocido lo pactado de forma reiterada, lo que generaría un portazo a la reforma. Tal actitud, habría causado molestia también en el ministro del Interior, Alfonso Prada, quien hoy estaría advirtiendo que está en riesgo la coalición del gobierno.
No es para menos. Juntos, liberales, conservadores y La U, representan 36% de todos los votos de Petro en el Senado (1 de cada 3), mientras que en Cámara el 40% (2 de cada 5). Basta con que esas bancadas se unan a la oposición –Centro Democrático y Cambio Radical– para consolidar mayorías y echar al traste cualquier proyecto del Gobierno.
Viceministerios, talón de Aquiles en “el gobierno del cambio”
En marzo pasado, El Colombiano alertó que los viceministerios se convirtieron en otro talón de Aquiles para Gustavo Petro. ¿La razón? El despelote, los choques y las rencillas que se viven en algunos despachos y que han terminado –hasta ahora– con seis renuncias, la mayoría ambientadas por el escándalo y el ruido, por no hablar de la otra desbandada que se vive en algunas direcciones y secretarías.
Hay que tener en cuenta que es usual –casi que una costumbre y hábito en el Ejecutivo, sin importar el gobernante de turno– que, de los dos “vices” que hay en cada cartera, uno sea nombrado por el presidente y el otro sea de la cuerda del titular de la cartera.
Sin embargo, se ha denunciado que “el presidente casi que nombró a todos los viceministros, es decir, le ha dado poco juego a los ministros que terminan agarrados con subalternos que no pusieron y que resultan decisivos para tramitar sus proyectos e intereses. Petro casi que les impuso los ‘vices’ a sus ministros y eso no hace que la relación fluya”, admitió a este diario un funcionario de la Presidencia.