Política


“Creí en ellos y luego me dejaron solo contra los corruptos”: Dau

El alcalde de Cartagena habló con El Universal sobre los logros de su administración, de sus frustraciones y del legado que deja. Lanzó varios dardos.

A menos de un mes de entregarle las llaves del Palacio de La Aduana al alcalde electo Dumek Turbay, William Dau habló de sus logros y frustraciones en los cuatro años que gobernó Cartagena. En entrevista con Nicolás Pareja, director de El Universal, el mandatario lanzó dardos a varios actores de la ciudad y precisó sobre lo que deja para el futuro.

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“Creí en ellos y luego me dejaron solo contra los corruptos”: Dau

Nicolás Pareja y William Dau.

¿Alcalde, qué destaca como logros en estos cuatro años?

La moralización de la administración pública fue mi mayor logro. Donde antes se robaban o se perdía el 70% del presupuesto por la corrupción, o robado o malgastado como consecuencia de la corrupción, ahora Cartagena está nadando en dinero, pues nadie se lo ha robado como consecuencia de la moralización.

Algunos me atacan porque no metí a ningún corrupto a la cárcel, pero es que eso no me correspondía a mí, sino a los órganos de control y los jueces, quienes también son corruptos. Son la columna dorsal de la corrupción, pero tenemos grandes logros en la materia como dañarle el negocio a Pedrito Pereira, quien, a pocos días de terminar su periodo, firmó una concesión para construir la Quinta Avenida de Manga que era sinónimo de seis peajes internos por 30 años para Cartagena. Billones de pesos que saldrían de nuestros bolsillos. Esa plata se la ahorramos a la gente.

Otro gran logro en la lucha contra la corrupción, y que muestra la diferencia cuando se contrata con transparencia, fue la adjudicación del operador del alumbrado público, después de 22 años de una ciudad a oscuras bajo el control de unos bandidos. La iluminada carretera de La Cordialidad es un fiel testimonio de esto.
“Creí en ellos y luego me dejaron solo contra los corruptos”: Dau

Vía La Cordialidad.

¿Y de qué se arrepiente?

De haber creído o de haber tomado en serio la voluntad de los que integran la “sociedad civil”. Todos estos gremios, empresarios, sindicatos y organizaciones que decían que estaban contra la corrupción, que iban a colaborar, pero al final del día demostraron su cobardía al no tomar cartas en el asunto. Me dejaron solo en la defensa de Cartagena.

Cuando a mí me eligieron el 27 de octubre del 2019, ni un solo gremio ni una sola organización me apoyó. Ni la Andi ni la Cámara de Comercio ni Fenalco ni los hoteleros ni nadie me respaldó en mi campaña; sin embargo, al día siguiente, ya todos eran mis “mejores amigos”. “Porque todos tienen que trabajar con el que está en La Aduana para que les vaya bien en su negocio”, así dicen. Les va bien con el que sea, sin importar que sea honesto o deshonesto. Les fue bien con los once alcaldes que tuvo Cartagena en los ocho años antes de llegar Dau.

Obviamente no estoy diciendo que estas personas sean corruptas, pues muchos de ellos son gente proba, honesta, transparente y decente; lo que pasa es que velan por sus intereses particulares o sectoriales, y no por los deseos del ciudadano de a pie.

Por eso es un insulto que se hagan llamar la “sociedad civil”, cuando no representan al pueblo, nunca han puesto la cara y el pecho por la gente. Su invitación a “trabajar juntos” en lo que consistió fue en un “dame, dame y dame”. Un pide y pide de nunca acabar, sin importarles que fuimos los que rompimos las cadenas de la corrupción que se robaba un billón de pesos anuales de la ciudad.

Usted afirma que se lanzó a la Alcaldía porque no había alguien honesto con los cojones para enfrentarse a los “malandrines, ¿por qué no pudo mantener su legado en el Distrito?

En una editorial tuya, Nicolás, llamada “El golpe a Dau”, exponiendo como una derrota para mí que haya ganado Dumek Turbay, no hay más nada alejado de la realidad. Cartagena se volvió a poner las cadenas en unas elecciones amañadas y compradas. La “sociedad civil organizada”, incluyendo a El Universal y a todos los gremios, nunca cuestionó de dónde salieron los 30 mil millones de pesos que se gastó Dumek en su campaña ni por qué vive en una mansión multimillonaria y por qué tiene tantos negocios y propiedades, cuando toda la vida lo que ha sido es funcionario. Sin embargo, apenas lo eligen, de inmediato se convierte en un hombre probo con el que todos tienen que “trabajar de la mano”.

Alguna vez dijo que en su administración hubo malandrines y desde hace unos días se habla sobre los polémicos nombramientos provisionales que favorecieron a cercanos de altos funcionarios de la Alcaldía.

Por un lado hablan de forma falsa que María Eugenia García Montes, directora de Talento Humano, contrató a 70 provisionales, cuando solo fueron 14, y los demás fueron nombramientos de otras dependencias, como la Secretaría de Educación, que tienen la autonomía para hacerlo. Que María Eugenia nombró a la sobrina, que a la prima y a un cuñado eso es falso.

Los nombramientos, muchos hechos por mí mismo, fueron para dignificar y darle estabilidad a funcionarios eficientes que llevaban años en OPS, por lo que se ganaron eso por sus méritos, y no por ninguna relación familiar o de amistad.

Estos nombramientos son legales y el Distrito tiene la potestad de hacerlos hasta el 31 de diciembre. Antes los hacían, todas las administraciones, pero ahí sí nadie dijo nada, todos callados.

Con respecto a los malandrines que hubo en mi administración, siempre pasó algo que me volaba la piedra y era que nadie quiso colaborar. En privado denunciaban actos de corrupción, que fulano estaba robando, pero luego les faltaban los pantalones para sostenerme el tema a la hora de denunciar. Yo lo que hacía era salir del funcionario y por eso tuvimos tanta rotación en mi administración.

¿Qué les dice a esas voces que exponen que hubo cierto “desprecio” a la mano de obra local en su administración?

Cartagena no es un pueblo. Es una ciudad metropolitana, la segunda ciudad más importante de Colombia después de Bogotá. No podemos seguir con esa mentalidad de pueblo. Aquí se contrató en igualdad de condiciones, aunque yo obviamente prefiero al cartagenero, todo fue el resultado de la revisión de las mejores hojas de vida. Mira cómo funciona el Fondo de Pensiones como un relojito y cómo la Secretaría de Hacienda saneó las arcas del Distrito con líderes de otras ciudades.

¿Cómo pudo afectar su liderazgo el uso de lenguaje soez o vulgar?

Si yo no hubiera tenido ese lenguaje nadie me hubiera parado bola. Cuando dije que los entes de control no hacían un culo por el país y por Cartagena, eso tuvo revuelo nacional por la palabra culo.

¿Y en cuanto al Gobierno Petro, qué sentimiento tiene?

Yo voté por Petro porque era la mejor opción que había, pero el hombre no es perfecto y yo no me meto en cuestiones de política nacional, pues lo mío solamente es Cartagena y sus problemas como la corrupción y la pobreza. Pero todo Gobierno debe tener un tiempo de aterrizaje, pero nos ha dado mucho.

Con Duque, Cartagena tenía menos policías per capita que cualquier ciudad capital de Colombia y con Petro, por medio del general Henry Sanabria, recibimos 500 policías más para la ciudad, y no solo patrulleros, sino también en todas las ramas como la inteligencia. Hace dos semanas nos enviaron 100 uniformados más.

Y en cuanto a obras y proyectos, yo recibí una ciudad en saldo rojo. Totalmente quebrada y endeudada. Pero es que los problemas de Cartagena no tienen nada que ver con megaobras, sino con la corrupción que provoca inseguridad, pobreza, hambre, desempleo, desigualdad y falta de educación. Si todo se lo roban, ¿cómo combates contra eso? ¿Cómo construyes obras? Pero seguro que el Concejo, quienes siempre me desautorizaron hacer préstamos, a Dumek desde su primer día le aprobarán todo.

“Creí en ellos y luego me dejaron solo contra los corruptos”: Dau

Gustavo Petro y William Dau.

Pero es que precisamente es la falta de obras la que muchos definen como un rezago en su administración.

Al parar la robadera y sanear las cuentas del Distrito, dejamos una superávit y unos recursos para que la próxima administración ejecute. Dejamos todo listo, con sus estudios previos que hicimos con Puerta de Oro Barranquilla, para que se haga la primera fase del parque del malecón de la Ciénaga de la Virgen. Yo no podía salir como Dionisio Vélez que construía sin estudios para luego dejar elefantes blancos.

Para el año entrante dejé 70 mil millones de pesos para que comiencen a ejecutar ese importante proyecto que tanto necesita la población vulnerable que vive en la Perimetral. También quedó todo listo para ejecutarse el programa de Water as Leverage con los Países Bajos, los cuales son proyectos que valen cientos de millones de dólares.

La cooperación internacional en todos estos años de crisis administrativa no tenía con quién dialogar. Ahora hay estabilidad y confianza.

¿Nunca habrá un apretón de mano entre usted y Dumek? Él señala que usted no le entregará el bastón de mando, protocolo habitual antes de una posesión, como lo hizo Pedrito Pereira con usted.

No. Yo tengo que ser consecuente con mi postura anticorrupción. Yo a él lo he denunciado desde hace cinco años cuando era gobernador de Bolívar. Conozco la cantidad de pruebas contundentes, las cuales nadie publica porque él siempre compra a muchos periodistas y comunicadores sociales. No hablo de El Universal, sino de tantos periodistas de estómago con “portales noticiosos” que ni pautan y viven de lo que les pagan para hundir o aplaudir a alguien.

En diversos espacios ha mencionado que después del 1 de enero fundará una ONG anticorrupción en Cartagena para regresar a su rol como veedor.

Seguiré siendo un llanero solitario y trabajaré con todo aquel que esté dispuesto a participar en la lucha contra la corrupción para liberar a Cartagena. La pelea contra la corrupción la gana el último que permanezca de pie y aquí habrá Dau para rato, hasta el día que me muera.

Estoy seguro que cuando Dumek disponga a su ejercito de abogados a atacarme a mí y a mi administración, ningún gremio o actor de la “sociedad civil” saldrá a defenderme, porque todos quieren congraciarse con él. En cambio, yo aquí me quedo y voy a seguir dando lata, defendiendo al cartagenero de a pie porque su papá los quiere.

Mire la entrevista a continuación:

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