“Saber vivir la vida”. Ese es un adagio popular que invita a tomar las cosas como vienen y sin oponerse en aras de propiciar la tranquilidad y la estabilidad del presente. Es usual que los servidores públicos se manejen bajo esta lógica en pro de evitar ruidos que alteren su zona de confort, su gestión, su figura pública o ahorrarse la cacería de potenciales enemigos para sus metas personales. Lea: Corte Suprema condena a jueces que liberaron a Alfonso Hilsaca
Pero Francisco Barbosa, fiscal general de la Nación, no esconde sus posiciones, bastante alejadas del “saber vivir sabroso la vida”. Las constantes críticas del jefe del ente acusador a diversas iniciativas del Gobierno de Gustavo Petro han provocado que múltiples voces nacionales, en la política y en el periodismo, lo señalen de participar indebidamente en política. Incluso van más allá al evidenciar que lo que está detrás es el inicio de una campaña presidencial para 2026.
Esta última tesis la hizo sonar Daniel Samper Pizano, en su última columna en Los Danieles, donde invitó a Barbosa a lanzarse al mar, a que oficialice su candidatura presidencial y no siga “siendo un peligro para el país y una bomba de tiempo para la democracia, representando un obstáculo para una campaña política limpia”.
Samper señaló que el rol activista del fiscal, “bajo el escudo protector de su cargo”, criticando a micrófono abierto iniciativas gubernamentales como la Paz Total, el sometimiento a la justicia de bandas criminales, reformas estructurales de los Ministerios y la postura del Gobierno frente al narcotráfico, la que para Barbosa está al servicio de la droga y de su legalización, según lo comentó en un foro internacional de fiscales.
Ese sentir, expresado por Barbosa en un espacio con colegas de todo el mundo, para Ramiro Bejarano, columnista de El Espectador, fue una “irresponsabilidad”. “El Gobierno va tener que estar presente en los eventos internacionales a los que asista este enemigo público número uno de Colombia, para dejar constancia de que es falso lo que diga u opine este politiquero disfrazado de fiscal pero en trance de labrarse una candidatura presidencial”, sostuvo Bejarano, quien instó a a que se denuncie penalmente a Barbosa por difamar al Gobierno.
Denuncia sí hubo, pues el senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, denunció a Barbosa ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes por haber cometido presuntamente los delitos de calumnia, prevaricato, abuso de autoridad, intervención en política y abuso de función pública.
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“Una persona que hace parte de la rama del poder judicial no puede emprender una campaña de corte populista que no critica constructivamente sino que asume una posición de agitación política, utilizando métodos que son absolutamente impresentables como la mentira, la calumnia, el engaño y así no se puede. Esos son delitos”, expresó a El Universal.
“Defiende al sistema”
Con respecto al cuadrilátero mediático en el que entró el Francisco Barbosa desde que sentó y sigue expresando sus oposiciones al Gobierno Petro, la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal considera que lo que sufre el fiscal es un ataque de odio que se arma “contra todo aquel que se levante en defensa de la institucionalidad y del sistema”.
“Este gobierno incompetente e hiperideologizado se especializó, más que en gobernar, en destruir sobre lo construido. En ese sentido, los que rodean a Petro, incluyendo esa élite cachaca periodística y revolucionaria, critican las posturas del fiscal Barbosa que son una defensa férrea de la institucionalidad, que si bien pueden ser interpretadas como participaciones políticas, es la defensa de un funcionario a la Constitución del 91, que resultan fastidiosas para el entorno petrista”, aseveró Cabal.
Francisco Barbosa y Gustavo Petro.
Y con relación a la tesis de que Barbosa allana el terreno para llegar a la Casa de Nariño, la senadora le expuso a El Universal que considera que él no está pensando en ser el ungido de la derecha colombiana para la presidencia del país. “Es una tendencia nacional. Aquí si eres protagonista del debate público, entonces es que quieres ser presidente. Puede que sí, puede que no, pero también es una forma de desacreditar y o analizar banalmente las posturas de alguien que, pienso, quiere ser protagonista de la vida institucional y tiene la legitimidad de hacerlo”, estableció.
Por su parte, sobre el rumor electoral de Barbosa, el senador de Cambio Radical, David Luna, señaló a este medio que ningún fiscal, procurador o contralor, después de terminar su periodo constitucional, ha resultado ser un buen candidato presidencial y, por ende, presidente. “La historia hay que conocerla para criticarla”, aseguró el congresista en un tono que desvirtúa las sendas críticas a Barbosa.
Al respecto, Cepeda no cree que la Presidencia sea realmente la intención de Barbosa. “Algunos medios prestigiosos han señalado sus intenciones políticas, incluso electorales, y que esa sería la causa de muchas de sus salidas, tanto en escenarios nacionales como internacionales, contra el Gobierno. Algo irregular, ilegal, porque no puede utilizar la investidura de fiscal para hacer una campaña. Eso tiene connotaciones penales”, aseguró.
A propósito de las críticas y defensas que pueda llegar a acaudalar el fiscal Francisco Barbosa con sus posiciones, el analista político Mauricio Jaramillo Jassir considera que: “Una cosa es el contrapoder necesario en una democracia y otra cosa es que ese contrapoder empiece a ser una plataforma de política electoral, que es lo que está pasando con Barbosa cuando se reúne con los jefes de partidos. Algo que no tiene sentido, pero que no sorprende porque tanto él como Néstor Humberto Martínez han utilizado la Fiscalía como trampolín de su de su proyecto personal, lo que se evidencia en sus comunicados de prensa y alocuciones”.
Y subrayó: “Esto es muy grave porque se pone una institución al servicio de intereses electorales, alejando a la Fiscalía del sentido con el que fue creada en 1991, igual que la Procuraduría, que con Margarita Cabello a su cabeza también han confundido el control con la controversia política”.