Plan de choque, inversión pública y llevar a Cartagena a la modernidad son los tres pilares con los que Dumek Turbay busca “rescatar a la ciudad bajo una visión unificada con el compromiso de todos los sectores”. El abogado, exgobernador de Bolívar, oriundo de El Carmen de Bolívar, primer inscrito a la contienda el pasado 29 de junio ante la Registraduría, habló con El Universal sobre su proyecto político en el que el turismo, la movilidad, la educación y “devolverle la seguridad a las familias”, son sus principales aristas.
Lea: “¿Inhabilitado? Lo que me hicieron fue una maldad”: Óscar Marín
¿Qué hace que abandone la tranquilidad familiar y personal, tras una larga carrera política, para involucrarse en un proceso tan espinoso y polarizado?
Yo no podía quedarme sentado en la casa, montando bicicleta, haciendo un doctorado o expresando lo que pienso en Twitter, a lo funcionario pensionado. No podía hacer eso ante la necesidad de rescatar a la ciudad, una obligación que es de todos y no de uno solo. La crisis de la ciudad reclama que todos ayudemos a rescatarla, y en ese proceso yo pongo sobre la mesa mi voluntad y vocación de servicio, heredadas de mi padre, de mi familia. Quiero trabajar en el servicio para la gente.
¿La política, sus tensiones y las enemistades, alguna vez han traspasado la puerta de su casa?
En diversas ocasiones. El constante irrespeto, las calumnias y difamaciones en mi contra en algún momento llegaron a los oídos de mi hija adolescente y ningún padre merece sufrir ese tipo de circunstancias, más cuando sus hijos lo adoran. La política no debe traspasar ciertos límites y siempre le pido a Dios para que nos apoye y la familia, mi madre, mi esposa, no seas afectadas. Entiendo que son riesgos, son gajes del oficio que en una sociedad correcta deben ser censurables y detestables, y es lo que deseamos cambiar.
Te puede interesar:
Partido Alianza Verde en Cartagena apoyará la candidatura de Iván Cepeda
“Estamos perdiendo a Cartagena”, ¿a qué se refiere?
La Cartagena que conocimos, en la que nos criamos muchos, era una Cartagena respetuosa, cariñosa, alegre y segura. Obviamente existían dificultades en cualquier escenario, pero siempre la solidaridad estaba a flor de piel. Ahora no, la intolerancia y la inseguridad se apoderaron de cada rincón y esquina. Estamos en el peor momento. Estos últimos tres años y medio han sido realmente desastrosos. Nos ofrecieron el cambio y nos entregarán una ciudad destruida.
¿Cómo cambiar eso?
Con una visión unificada de ciudad, sin importar colores, ideologías o credos. Devolverle la ciudad de antaño a los cartageneros de hoy, eliminando la confrontación y la división con un trabajo conjunto con los gremios, los líderes cívicos y con toda la ciudadanía.
La unión es un mensaje que muchos en esta contienda electoral promueven y todos reconocen que las cosas no están bien, que hemos tocado fondo. La clave está en dejar de lado los cálculos políticos, las rivalidades y los egos para encaminar esfuerzos conjuntos y voluntades para trabajar por el desarrollo sostenible y la modernización de la Cartagena. Por eso a veces digo que sería muy conveniente que, luego de las elecciones del 29 de octubre, muchos de los que hoy están aspirando puedan hacer parte de mi eventual gabinete.
¿A quiénes invitaría ya a que se unan a su campaña?
Sería muy bueno tener en nuestro proceso a personas como Javier Doria, quien tiene una experiencia y trayectoria valiosas. Las propuestas de Mery Luz Londoño, quien fue mi secretaria de Planeación en Bolívar, son muy óptimas. Una persona como Gustavo Martínez y su conocimiento sobre hacienda pública haría un gran aporte a este proceso y al rescate de la ciudad; y qué decir de Luis Carvalino: el mister tiene unas propuestas muy fuertes y serias. A todos los invito a hacer equipo porque esto no es una campaña de Dumek, esto es de Cartagena.
¿Y a quiénes tendría en su gabinete?
Desde ya informo que, en caso tal Cartagena me dé su voto de confianza y gane las elecciones, el 2 de noviembre, días después de los comicios, anunciaré a mi gabinete. No daré espera al 1 de enero de 2024 para dar a conocer un equipo netamente cartagenero, meritocrático, técnico: un gobierno de las mejores mentes de la ciudad. Bajo esa lógica, Judith Pinedo sería una gran secretaria de Educación, debido a que le apasiona el tema, conoce el ámbito y pudiera ayudarnos mucho.
Pero para lograr esa coalición pro Cartagena, necesita sinergia con el Concejo...
Lo que hemos vivido con William Dau ha sido la satanización del Concejo y a los cabildantes les faltó estrategia de comunicaciones para combatir la desinformación. Dau siempre vendió una narrativa que le gusta y que le funciona con sus simpatizantes: ir en contra de todos, pelear contra la dirigencia política. Esa narrativa es la que le da oxígeno en la que divide a la ciudad entre buenos y malos, no siendo él parte del primer grupo. Él se disfraza de bueno.
El Concejo le cumplió a la ciudad, le aprobó sus iniciativas y aceptaron que se les endilgara la culpabilidad de las dificultades, cuando no fue así. Yo creo que la relación entre la corporación y el próximo alcalde debe estar basada en el respeto, la cooperación y el trabajo por Cartagena, ya que ellos tienen un papel fundamental en esa gesta. Y estoy seguro que los concejales actuales y los que lleguen entienden ese gran compromiso y responsabilidad que tienen.
Hablando de dificultades, ¿cómo combatirá la inseguridad y los brazos de la criminalidad?
Proponemos un Plan de Choque que desde el primer minuto de estar posesionados nos permita ordenar el desorden. Rescatar esas zonas como el Centro Histórico que hoy son tierra de nadie, para que puedan volver a ser el corazón de todos, que las familias puedan regresar a disfrutarlas y que los turistas se lleven la mejor impresión. Hoy, se pide a gritos el rescate de la ciudad colonizada por la prostitución, el microtráfico, el sicariato y la mendicidad.
Claramente se necesita una lucha frontal contra el delito con infraestructura tecnológica y el aumento del pie de fuerza, en un trabajo conjunto con los jueces, la Policía, la Armada, la Fiscalía, Migración Colombia, entre otras entidades; no obstante, el gobierno de la ciudad debe atender la falta de oportunidades laborales y educativas que hoy generan tanta desesperanza en nuestros barrios. Desesperanza que es aprovechada por las organizaciones criminales para agrandar sus redes.
El gobierno no puede quedarse solamente convocando Consejos de Seguridad. Hay que salir a la calle, debe haber presencia de funcionarios en los barrios, las alcaldías locales deben fortalecerse en este sentido.
Si hay presencia del gobierno por fuera de los despachos se ataca óptimamente a la violencia, a la inseguridad, la trata de personas, la explotación sexual, la venta de drogas y tantos problemas que hoy oscurecen a lugares como el Centro Histórico, una joya arquitectónica venerada a nivel mundial que hoy la controlan bandas que ni impuestos pagan como sí lo hacen nuestros comerciantes, bares y restaurantes.
Dumek Turbay, exgobernador de Bolívar.
Habla mucho de modernidad y vanguardia, ¿en cuánto a movilidad qué propone?
Un Plan Integral de Movilidad Sostenible. ¿En qué consiste? Una apuesta por rescatar a una ciudad que está estancada, paralizada y que no avanza, ni mucho menos evoluciona, en cuanto a la infraestructura vial y la movilidad. Nosotros tenemos tres escenarios de gobierno: el plan de choque; la lucha frontal con inversión pública contra la desigualdad, la pobreza, la miseria y el desempleo; y el trabajo por la evolución de una ciudad sostenible con el medio ambiente, que entienda que el cambio climático es una realidad y en donde dejemos de ser una sociedad inmóvil.
Cartagena crece así como su parque automotor; sin embargo no hay crecimiento de vías. Estamos estancados, repito; no obstante, la solución no es construir más vías, pues no hay más espacio y, además, debemos migrar al transporte ecológico. ¿Qué proponemos? Migrar y aumentar la flota de Transcaribe a buses eléctricos, poniéndole un plazo a esa transformación. Que no se quede en promesa de campaña.
Por otro lado, hacer realidad lo que tanto se ha dicho en los últimos 30 años: utilizar el transporte acuático por la bahía de Cartagena. Es envidiable ver el proyecto del RíoBus en Barranquilla, más cuando fue construido, piloteado y gestionado por mentes cartageneras. Ver cómo avanzan otras ciudades y nosotros estamos estancados debe acabarse el próximo 29 de octubre.
Tenemos un proyecto, que queremos sacar con voluntad y que no se diluya por la administración sin carácter, de muelles interconectados en diversos sectores como Manga, el Bosque, Pasacaballos, la Zona Industrial, el Centro y Bocagrande, para conectar a los ámbitos laborales, productivos y turísticos de la ciudad. Muelles que se conecten con Transcaribe y todo esto traiga consigo mayor desarrollo y aliviar las cargas en la movilidad.
Lo que proponemos entonces para los barrios cercanos a caños y canales es el transporte por cable. Transporte en el aire o por el aire. En Medellín y en Bogotá han dado una mano importantísima a la movilidad de esas ciudades. Funcionan súper bien y son amables con el medio ambiente. Nos imaginamos una gran infraestructura de cables que comience desde El Pozón o de Barrios Unidos conectados en las Localidades 2 y 3 que lleguen hasta el centro de la ciudad y su turismo.
¿Y en cuanto a controles?
Obviamente se seguirá trabajando en control, regulación vial y semaforización inteligente. Tecnología para detectar las complicaciones en movilidad y los trancones en horas pico. ¿El pico y placa para carros? No debe ser de día completo, sino volver solo a las horas pico, ya que esta medida afecta el desarrollo de nuestras vidas.
¿Y el mototaxismo?
Según Cartagena Cómo Vamos, el mototaxismo pesa de manera importante en el transporte público de la gente para sus rutinas laborales, económicas, académicas y recreativas. En este sentido, acabaremos el día sin moto, pues está probado que incide negativamente en los bolsillos de muchos, en las neveras de muchos hogares y en las barrigas de muchos niños.
Lo que considero que es el mejor camino con este gremio es el diálogo. Si hay conversación fluida y permanente, sin que esto signifique que rindamos nuestra autoridad y control, sobre las obligaciones y compromisos necesarios para que se sean agentes de desarrollo y no de subdesarrollo, todo saldrá bien. No debería haber bloqueos, protestas o una movilidad desordenada.
Pero, es un servicio ilegal, ¿no?
Sí, normativamente y a primera vista son ilegales; sin embargo, el uso diario que los cartageneros hacen de este servicio los legitima. Ellos fortalecen la economía y muchos de los inconvenientes sociales que se han tenido con ellos hubiesen sido resueltos fácilmente con una conversación respetuosa. Nuestra interlocución con ellos va a ser permanente y ya lo hemos venido haciendo. Hay muchos jóvenes que están en el mototaxismo porque no tienen otra opción, y es cuando como gobierno debemos enfocar esfuerzos en no satanizar, sino en allanarles el camino a la educación y al empleo. Reconocimiento, no solo a ellos sino también a sus familias, en vez de persecución y coerción.
“El turismo será nuestro pilar socioeconómico”, eso lo repite mucho.
No lo digo yo, lo dice todo aquel con el que me siento a conversar. Si bien la ciudad tiene potencial portuario, logístico e industrial, es el turismo la principal fuente económica de esta ciudad y es el sector que más vínculos productivos tiene con la sociedad al generar tanto empleo. Por ende, el turismo debe recuperar su esplendor, debe organizarse y por ello crearemos la Secretaría de Turismo, la más importante de nuestro gabinete, que aunará esfuerzos junto a Corpoturismo para construir sobre lo construido.
Cartagena debe estar en toda feria turística que se haga en cada rincón del mundo, por muy apartado que esté. Debemos comprender que vivimos en una joya turística que debe recuperar su luz, que debe inspirar, y que no somos solo mojarras a dos millones de pesos o abusos a visitantes. No, lo que debemos promocionar es el mensaje que el que nos visite no nos olvidará nunca por lo bien que la pasará.
Invitaremos a grandes personalidades como Shakira, Juan Guillermo Cuadrado o Cristiano Ronaldo a visitarnos, a que sean embajadores de la marca Cartagena. Esto no es un delirio ni una utopía, lo que pasa es que el descontrol de estos tres años y medio nos tiene pesimistas. Yo soy un soñador que piensa en grande, que sueña con una Cartagena limpia, segura y turística.
Queremos construir el malecón más bello del mundo que inicie desde Playa Azul, en La Boquilla, hasta la entrada de Bocagrande. Posteriormente, si la Protección Costera se entrega en óptimas condiciones, construir una segunda fase hasta El Laguito. El Laguito lo recuperaremos y lo volveremos la marina más hermosa que pueda tener el país.
El turismo también tiene que llegar a los barrios populares, por ejemplo: convertir a Blas de Lezo en un barrio icónico de la salsa con recorridos culturales, musicales y gastronómicos. Con escuelas donde turistas vayan a aprender a bailar ritmos caribeños. Impulsar el turismo de comida en Bazurto y en otros sectores. Todo concatenado con el desarrollo la gran hotelería en la zona norte, en Barú y en Tierrabomba.
Pero... Barú y Tierrabomba no tienen agua potable
Claramente el desarrollo y la recuperación económica en la zona rural e insular de Cartagena pasa porque tengan agua. La primera decisión de gran envergadura que tome al posesionarme será resolver el problema del agua en Tierrabomba, pues los recursos están, ya que esta administración no ha hecho ni ejecutado nada, y solo falta voluntad y compromiso. Agua potable en Barú, Bocachica, Punta Arena y Caño de Loro significará desarrollo.
¿Y cómo entran las empresas de servicios públicos en su horizonte?
Auguro que será una relación a construir. Según Aguas de Cartagena quiere replantear el contrato de concesión y su periodo, y yo lo primero que haré será reunirme con ellos a ver si han cumplido con sus compromisos de expansión para evaluar siquiera el hecho de que puedan seguir en la ciudad. Yo no tengo que ir a Barcelona a hablar con nadie, este tema se debe dirimir aquí, en Cartagena. Sin embargo, resalto que son una empresa seria y siempre he respetado y reconocido su labor, pero algo está pasando con el servicio y calidad en los últimos tiempos.
En el ámbito de las empresas de aseo tengo muchos reparos. Si bien hay que reeducar a los ciudadanos y turistas a no ensuciar, a que tengan cultura ciudadana, no hay derecho que estemos llenos de basureros satélites en todos los estratos y localidades de la ciudad. Queremos involucrarlos en nuestro proyecto de lograr una ciudad limpia y ordenada. En conclusión, con Acuacar y con las empresas de aseo va a haber una conversación permanente y una exigencia perpetua de responsabilidad.
¿Y con Afinia?
Con ellos creo que la discusión será más compleja. Todos conocen mis historia de lucha contra Electricaribe en pro de una mejoría sustancial en el sector comercial, industrial y turístico. Con Afinia debemos tener mayor claridad sobre el plan de inversiones del Gobierno nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, sus compromisos para con la calidad del servicio y discutir sobre el valor de la tarifa.
Por último, uno de los ámbitos por el que más se le reconoce es por su trabajo por el deporte. ¿Qué esperar al respecto?
El deporte salva vidas. Está en el ADN de esta ciudad y somos cuna de grandes campeones como Antonio Cervantes, Elías del Valle, Cecilia Baena, Geiny Pájaro, Andrés Jiménez, María José Porto, Freddy Marimón, Jorge Carrascal, Diego Valoyes y Wilmar Barrios. Sin embargo, es tan destacable que surjan tantos talentos y gestas en una ciudad con una infraestructura deportiva tan precaria y donde muchos niños y jóvenes fracasan por la falta de apoyo económico gubernamental. A mí se me daña el día cuando leo noticias así y queremos cambiar eso rotundamente.
Esa es una de mis motivaciones para estar en esta campaña y el próximo 29 de octubre, si Dios y el pueblo de Cartagena lo permite, celebraré que seré el próximo alcalde con una conmemoración increíble al deporte, junto a deportistas, entrenadores, dirigentes y padres de familia. Ayudarles a cumplir sus sueños, pues cuando niño quise ser deportista antes que abogado.