Los estudiantes de la institución educativa Fundadores Comunitarios del barrio Paraíso tienen que recibir las clases rodeados de aguas negras.
Los fétidos olores se convierten en el acompañante de toda la jornada, causando problemas de salud a cerca de 300 menores.
Lo más grave de esta situación es que la institución se ha convertido en el mejor pretexto de las administraciones locales para invertir dinero en ellas pero sin solucionar el problema de fondo.
De acuerdo con lo señalado por el líder comunitario Honorio Santamaría desde hace varios años la administración municipal ha destinado contratos para hacer las adecuaciones correspondientes pero sin mejorar la calidad de vida de los estudiantes, pues el problema de aguas negras persiste.
La última inversión fue cercana a los 100 millones de pesos y fue ejecutada a finales del año anterior por el consorcio San Miguel representado por Juan Carlos Amador Carrascal.
El objeto del contrato era la adecuación y mejoramiento de la infraestructura física. Según los líderes comunales en el contrato no se especificaba exactamente cuáles serían las obras a ejecutar pero insisten en que si el problema es de bajo nivel y que las aguas putrefactas entran al interior de la institución, pues lo ideal hubiera sido que la adecuación apuntara a la solución del problema.
Varios moradores del sector, quienes estuvieron pendientes de la obra, señalaron que el contratista hizo el levantamiento del techo, cambió los calados por ventanas, cambió las baldosas pero las dejó en el mismo nivel en el que estaban y pintó la sede educativa, obras que no resolvieron el problema planteado por la comunidad al entonces alcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda.
La idea es que el agua negra sigue entrando al colegio y la actividad académica se desarrolla en medio de olores fétidos.
Muy cerca de la institución funciona el megacolegio de Los Nogales que aún no tiene la capacidad total de los estudiantes de tal forma que algunos líderes no ven descabellada la posibilidad de pasar a todos los estudiantes para el megacolegio antes que se termine afectando la salud de los menores.
El Paraíso es un barrio que lleva más de 20 años de existencia y su desarrollo sigue detenido en el tiempo.

