Para el gobernador de Bolívar, Alberto Bernal Jiménez, es imperioso cerrar los chorros La Victoria, San Jorge y Achí, que inundan a unas 40 mil familias.
El chorro de La Victoria, en Hatillo de Loba, mide 2 kilómetros de longitud y 4 metros de profundidad. Afecta ostensiblemente a más de 23.000 familias de 6 municipios de la Depresión Momposina bolivarense, y cerrarlo demanda una inversión de $20 mil millones de pesos, según Bernal.
“Se necesitan obras estructurales para hacerle frente al invierno, por eso también es prioritario cerrar el chorro de San Jorge, en Altos del Rosario, que afecta a 1.500 familias, y el chorro de Achí, que afecta a 15.000 familias de La Mojana”, refiere el Gobernador
“Estas obras siempre estuvieron entre nuestras prioridades, pero el Gobierno nacional volcó su atención cuando la ola invernal tocó al interior del país, agotando sus recursos en la financiación de proyectos en otros territorios”, manifiesta Bernal.
Sin embargo, el mandatario resalta que el Departamento avanzó en los diseños y estudios del chorro de La Victoria, el cual es 10 veces más grande que el boquete que inundó al sur del Atlántico el año pasado.
Preocupación
En el Gobierno Seccional hay preocupación por el cierre del Fondo Nacional de Calamidades (cuenta especial de la Nación dedicada a la atención de las necesidades que se originen en situaciones de desastre), debido a que de momento no habrá un financiador para ejecutar las obras que están priorizadas.
“La instancia ahora es el Fondo de Adaptación Nacional, pero éste entrará en funcionamiento a comienzos del próximo año, lo cual preocupa porque se avecinan las lluvias, inundaciones y deslizamientos, y necesitamos recursos para mitigar los efectos negativos entre los habitantes de la región”, puntualiza Bernal Jiménez.
