El hospital Sandiego de Cereté fue condenado por la justicia colombiana a pagar una suma cercana a los 100 millones de pesos a los familiares de un paciente a quien le dieron el denominado ‘paseo de la muerte’.
El juzgado administrativo primero de descongestión del circuito de Montería decidió sobre la demanda instaurada por los familiares de Bley José Valverde Rivero, quien murió luchando contra la enfermedad y se convirtió en otra víctima de la sonada crisis del sector salud.
La historia
Bley José Valverde Rivero ingresó al hospital Sandiego de Cereté el 25 de diciembre de 2003, con una herida de machete en uno de sus brazos.
Los médicos lo valoraron y le dijeron a su familia que debía comprar los medicamentos para poder aplicárselos, entre ellos una inyección para prevenir el tétano. Sin embargo, estos no tenían dinero para comprar las drogas y tampoco estaban afiliados a ninguna entidad que pudiera responder por la salud de Valverde.
El 3 de enero de 2004, ocho días después de haber ingresado al centro asistencial, el paciente presentó fiebre alta y su situación de salud era cada vez más delicada. Ante ese pronóstico los médicos ordenaron canalizarlo y aplicarle el medicamento.
Un día después notan que su cara había cambiado de color, estaba amarillo y orinaba poco. Esos síntomas hacían presagiar que tenía lesiones en el hígado y los riñones y deciden que lo mejor es dializarlo.
Aunque dentro del hospital Sandiego de Cereté funcionaba la Unidad Renal RTS donde podían practicarle la diálisis que requería, dilataron tal procedimiento aduciendo que la Secretaría de Salud de Córdoba debía entregar una orden asumiendo los costos de la misma, toda vez que era un paciente sin seguridad social por lo que le correspondía responder a la administración departamental.
Finalmente la unidad renal dijo que realizaría la diálisis el 8 o 9 de enero pero insistía en el papel de la Secretaría de salud, por su parte, esta entidad afirmaba que la el trámite de la orden demoraría una semana.
Lo llevan a la muerte
Ante la demora, el paciente se agravó y los médicos del Hospital de Cereté solicitan una remisión urgente a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Inicialmente se pensó en el Hospital San Jerónimo de Montería, pero para ello también se necesitaba la ‘famosa’ orden de la Secretaría de Salud por lo que en el centro asistencial de Cereté deciden enviarlo a la UCI de la Clínica de Montería donde tampoco lo atienden pues le solicitaron a los familiares cinco millones de pesos para esto.
El 13 de enero Valverde se agrava y se hace inminente su ingreso a la sala de cirugía en el hospital de Cereté donde le hacen una traqueotomía porque ya no estaba respirando bien.
En ese momento la Unidad Renal accede a realizar la diálisis pero la delicada situación del paciente obliga a recluirlo en la UCI.
Ese mismo día, es decir el 13 de enero, anuncian que encontraron una cama en la UCI en el hospital San Jerónimo de Montería y lo llevan allá pero al descender del vehículo por el área de urgencias en el hospital de la capital les advierten que no hay cama en cuidados intensivos y que por ello no pueden recibirlo.
Además le notifican al conductor de la ambulancia y a los familiares que no hay ninguna autorización de traslado del paciente.
En medio del ‘tira y jala’ el paciente sufre una crisis, ante esa situación el conductor de la ambulancia, lo mete a la fuerza en urgencias pero en el hospital nuevamente le niegan la atención.
A las 10:30 de la noche el paciente es regresado a Cereté y minutos después muere.
Instauran demanda
Ante la negligencia y el constante juego con la vida del paciente quien inicialmente llegó con una simple herida en el brazo, los familiares instauraron la correspondiente demanda contra los hospitales Sandiego de Cereté y San Jerónimo de Montería, también contra el Departamento.
El abogado Juan Rodríguez Faccetti fue el encargado del proceso que terminó con un fallo del juzgado en el cual se condenó al hospital de Cereté a pagar la millonaria indemnización a la familia de Valverde.
El mismo fallo exoneró al hospital San Jerónimo de Montería porque lograron demostrar que no había camas disponibles para atender al paciente en la fecha en que ocurrieron los hechos.
Al hospital de Cereté también lo declararon responsable patrimonial por daño antijurídico causado a los demandantes por no entregar la historia médica pues en su momento negaron tener la historia del paciente muerto.
