Dicen los afectados que vienen soportando largos años con redes y transformadores viejos que necesitan pronta solución a este problema.
Los más lesionados son los trabajadores de la Registraduría, a quienes les toca paralizar labores cuando empiezan a soplar los brisones huracanados, pues temen que los cables provoquen un accidente.
Judith Castilla Espinosa, residente de la plaza, contó que el único transformador hace que el voltaje disminuya cuando llega el atardecer, de manera que en la noche no puede prender el televisor para ver las noticias.
Omar Montalvo Castilla, residente de la Calle Real del Coco, dijo que “necesitamos el cambio de redes viejas por cables trenzados, que nos permitan un nuevo circuito de alta tecnología.
Orfelina Marrugo y funcionarios de la Registraduría Municipal informaron que los cables antiguos cruzan por el centro de unos árboles frente la Registraduría, y que, en épocas de verano e invierno, las brisas hacen que todo se paralice.
“Algunas veces queda el espabiladero y el sube y baja de energía. Necesitamos el cambio de redes, porque las actuales ya agotaron su vida útil. Queremos un nuevo conductor de cables trenzados, con mayor capacidad de transmisión y conducción de energía”, recalcaron.
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