Setenta grupos folclóricos de Córdoba, Chocó y Bolívar se convirtieron en una de las grandes sensaciones del 37 Festival Nacional del Porro que finalizó anoche en el municipio de San Pelayo.
El desfile de aguadoras mostró la riqueza del folclor colombiano en un derroche de música, color y ritmo que se apoderó de más de dos mil danzantes y cerca de cuatro mil espectadores que observaron el tradicional evento que rinde homenaje a las mujeres de otroras épocas, que con tinaja en mano, salían hasta el río Sinú a buscar agua para los quehaceres de la casa.
Ese rito ancestral, en donde las mujeres cantaban y bailaban para hacer más amena la jornada, dio paso al desfile de aguadoras que año tras año se realiza en el marco del festival nacional del porro, en donde participan las mejores bandas de la región para garantizar que el porro siga vivo.
Los mejores grupos folclóricos de diferentes municipios de Córdoba, Chocó y Bolívar desfilaron bajo un inclemente sol por las principales calles de la capital del porro, danzando al ritmo de las 31 bandas que participaron en las diferentes modalidades del festival.
Fue un espectáculo sano donde la familia disfrutó del desfile. Sin embargo, un pequeño grupo intentó arrojar espuma a los grupos participantes, hecho que fue duramente criticado por los asistentes quienes se encargaron de “reprender” a los jóvenes que quisieron imponer esa moda traída de carnavales de otras regiones del país.



