Una turba enardecida causó destrozos en el hospital San Andrés Apóstol del municipio de San Andrés de Sotavento, Córdoba, y en la casa de la gerente del mismo, Yajaira Román, tras la muerte de una paciente a quien demoraron más de dos horas en brindarle atención.
De acuerdo con lo señalado por los familiares de Diosmina Pacheco, de 62 años, se enfurecieron porque esta llegó al centro médico a las seis de la tarde de ayer y dos horas después no había sido atendida porque había un solo médico de turno en urgencias.
Indicaron que la mujer había presentado un fuerte dolor estomacal y de inmediato emprendieron un largo viaje desde el corregimiento Los Castillos hasta la cabecera municipal. Hizo la fila porque había un grupo nutrido de pacientes esperando la revisión médica. Sin embargo, los familiares insistieron ante el médico y ante la enfermera que le dieran prioridad porque ella se estaba quejando mucho, pero le dijeron que debía esperar el turno.
Luego de dos horas, en medio de un profundo dolor, la mujer hizo un paro cardíaco y se desplomó ante la mirada de todas las personas que estaban en el lugar. De inmediato se activaron las alarmas y trataron de reanimarla, pero era demasiado tarde. Diosmina murió esperando atención médica.
La noticia de la muerte se regó por todo el pueblo y se fueron armando pequeños grupos dispuestos a quemar el centro asistencial. Sin embargo, el refuerzo policial evitó una asonada.
Los manifestantes lanzaron piedras y dañaron los vidris del centro asistencial y luego se fueron hasta la casa de la gerente y lanzaron piedras y palos y gritaron todo tipo de improperios, indicando que la salud en el municipio debe mejorar y que el centro asistencial no debe ser utilizado como la caja menor de los grupos políticos que lo manejan.
El hospital de San Andrés no está pasando por su mejor momento. Hace pocos meses fue sancionado con una multa de mil 540 millones de pesos por parte del Ministerio del Trabajo por contratar a través de bolsas de empleo, pese a que la ley lo prohibe.
De igual forma, se conoció que a los trabajadores les deben tres meses de sueldo, así como vacaciones, primas y dotaciones desde el año 2014 y como si fuera poco, a los trabajadores de las bolsas les deben cinco meses de salarios.
Como se recordará en el pasado mes de agosto, que hubo una protesta de trabajadores, renunciaron varios médicos aduciendo que no tenían las condiciones mínimas para prestar el servicio.
Señalaron en su oportunidad que no cuentan con ambulancias para el traslado de los enfermos porque de las tres que les donaron en el año 2011, solo hay una que funciona a medias.
