La comunidad de la zona rural de San José de Uré denunció que se están registrando fuertes enfrentamientos entre dos bandas criminales que se disputan el negocio del narcotráfico en el sur de Córdoba.
Los combates son en la vereda Quinterón, perteneciente al corregimiento de Batalito, donde la Defensoría del Pueblo había alertado la presencia de grupos armados en la zona como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y el Clan del Golfo.
Ambos grupos, uno de ellos con el apoyo del Cartel de Sinaola de México, están buscando el control territorial del área de cultivos de coca y han generado el desplazamiento de los habitantes de esa zona cordobesa.
La situación de orden público en la zona ha estado alterada desde principios de año. La Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana ante el Ministerio del Interior con el fin de señalar los hechos violentos que se han suscitado y el crimen de dirigentes cívicos de la región.
Varios de los crímenes han sido atrinuidos a los Caparrapos, fracción del Clan del Golfo, tal y como el ocurrido el 31 de enero de 2018 cuando presuntos miembros de esa estructura armada asesinaron al tesorero de la Acción Comunal de la vereda La Ilusión, corregimiento Batatalito, Antonio María Vargas Madrid.
También el 18 de febrero otra vez el grupo de 12 hombres armados, llegaron a la vereda El Cerro, donde se ubica el cabildo indígena Zenú Raizal El Cerro. En esa oportunidad fueron las Autodefnesas Gaitanistas de Colombia, que también operan en la zona y que están en disputa por los cultivos.
Los grupos han estado en las veredas preguntando por nombres específicos y le han dicho a los pobladores que están en combates y que la población civil quedará en medio del fuego cruzado por lo que es mejor abandonar el lugar.
Las autoridades aún no han hecho un pronunciamiento oficial en torno a la denuncia de combates en San José de Uré, uno de los municipios más violentos de Córdoba.
