La Procuraduría General de la Nación suspendió de nuevo a la gerente del hospital San Jerónimo de Montería, Isaura Hernández Pretelt, por un período de tres meses por presuntas irregularidades administrativas.
Esta es la segunda vez que el órgano de control toma la decisión. La primera vez fue en febrero de 2018, por haber hecho designaciones en la planta de personal, sin tener autorización para ello, pues estaba vigente la ley de garantías.
El centro asistencial de Montería pasa en la actualidad por una de las crisis económicas más grandes de su historia. Una pugna política, una intervención fallida, la designación de dos gerentes al mismo tiempo y la falta de pago a médicos y especialistas forman parte del panorama del hospital.
La situación llegó a tal extremo, que la misma gobernadora encargada de Córdoba, Sandra Devia, le prohibió la entrada a Hernández Pretelt, luego de mandarla de vacaciones, pero aún así lo hizo y firmó cerca de 480 contratos en un solo día con el que comprometió cerca de 20 mil millones de pesos del presupuesto.
Esa situación fue motivo de una auditoría exprés por parte de la Contraloría de Córdoba, ente que encontró irregularidades en los procedimientos administrativos. También motivó una visita por parte de la Superintendencia de Salud que confirmó la verdad que conocían los cordobeses: no hay nada para atender a los pacientes.
Presentó renuncia
Una vez el órgano de control disciplinario notificó la suspensión de la funcionaria, esta presentó la carta de renuncia aduciendo que era víctima de acoso laboral.
A través de su apoderado señaló que su decisión era irrevocable y que no puede seguir al frente de una entidad en la que era víctima de persecuciones políticas.
Hay que indicar que la funcionaria estaba de vacaciones y debía reintegrarse al cargo este 24 de enero, fecha en la que fue notificada de la segunda suspensión del cargo.
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