El mestizo Anderson García dejó todo su legado y herencia indígena guajira en Colombia. Hace 18 meses este hombre de 47 años llegó por la frontera sur a Estados Unidos.
Su travesía para llegar a las tierras del Tío Sam duró 12 días, desde Bogotá hasta San José (California). Durante su recorrido asumió trayectos en los cuales caminó más de 12 horas. Además estuvo detenido por seis días en el centro carcelario de migración en Karnes City (Texas). Invitamos a leer: La belleza de Colombia está despertando los sentidos del mundo entero
Anderson es un defensor acérrimo de su cultura Wayú e indígena del Caribe colombiano. Atrás quedó su natal Maicao (Guajira), debido a problemas de seguridad y retaliaciones que se dan en su región, todo debido a que grupos al margen de la ley comenzaron a extorsionarlo y a ponerle problemas por su hijo, quien hace parte de la Armada Nacional de Colombia.
Durante los últimos 17 años este padre de familia de 5 hijos, ha sido desplazado por la violencia y es un migrante más en Colombia. Invitamos a leer: Yamil Arana confirma que abrirán en Cartagena una nueva oficina de pasaportes
“La situación política y de violencia en las distintas regiones del país hicieron que me moviera de un lado a otro, para salvaguardar mi vida y la de mi familia. Por eso estoy aquí en Estados Unidos”, comenta.
A donde ha ido, Anderson ha demostrado ser un guajiro de sangre indígena, orgulloso de su linaje.
“Por muchas razones he salido del país hacia Venezuela, Aruba, Panamá, Brasil, México y China demostrándole a mis hijos que el trabajo y nuestra raza pujante se honra”, dice.
Ahora en tierras californianas exhibe con orgullo todas las artesanías indígenas de las etnias Wayú, Cogui, Zenú y Arhuaca, asentadas en el Caribe colombiano. Invitamos a leer: Con este link puedes ver las convocatorias laborales del Sena en el exterior
Anderson García es el representante en Estados Unidos de la franquicia Nayl, una asociación de 25 familias artesanas indígenas que a través de esa marca beneficia a sus más de 150 miembros, pues por intermedio de García les permite vender, en Estados Unidos, las artesanías por ellos elaboradas.
Sin embargo, los ‘amigos de lo ajeno’ le robaron todas las artesanías y productos de origen indígena que ofrecía al público, él pensaba que todo era seguridad en Estados Unidos, y eso no pasa en el país del Norte. A Anderson le robaron cerca de 18 mil dólares, unos 72 millones de pesos en manualidades indígenas, las cuales fueron sustraídas de su carro, tras romperles las ventanas el 18 de febrero pasado. Invitamos a leer: El impacto de la música colombiana en Spotify
Estas artesanías proceden de un acuerdo entre Anderson y los pueblos étnicos y artesanos, a los cuales apoya en los distintos departamentos de Colombia, fomentando el intercambio pluricultural.
Ahora este hombre pide a las autoridades estadounidenses recuperar las artesanías hurtadas para poder retribuirles a los indígenas colombianos a los cuales representa.
“El daño no solamente me lo han hecho a mí, sino se a más de 25 familias, unas 150 personas, que viven directamente de estas artesanías y tejen sus conocimientos ancestrales”, comenta Anderson, quien siempre tiene una mochila terciada al hombro. Invitamos a leer: Convocatoria de MinCiencias para estudios de doctorado en EEUU
Fueron robados 95 sombreros vueltiaos, 17 sombreros wayú, 7 sombreros hormados, 48 mochilas grandes wayú, 33 mochilas medianas y 9 pequeñas.
También 10 forros de celular con diseños hechos a mano sobre las festividades colombianas, 4 carrieles y 4 mantas wayú.
“Hay piezas robadas que tienen más de 9 horas de trabajo manual y más de 850 piedras, y a esto se le suman los cinco días de elaboración de una mochila”, explica.
Y pese a esa eventualidad, García sigue mostrando la riqueza cultural de su pueblo, haciendo su trabajo como embajador de su cultura, la riqueza étnica e indígena de nuestro país. Invitamos a leer: Así es como Colombia busca recibir más de 6 millones de turistas este año
Y a pesar de las adversidades, “sigo soñando y seguiré trabajando para dignificar el trabajo ancestral de mi gente y las diferentes etnias, y que los ciudadanos del mundo conozcan nuestro legado generacional” sostiene.
En el corto plazo, este maicaero se propone abrir una boutique indígena 100% colombiana en Estados Unidos, y además realizar la primera pasarela indígena del Caribe colombiano en tierras de la tecnología como el Silicon Valley, en California, y mostrar todo el esplendor de la filigrana momposina.
Anderson García ahora tiene la oportunidad de proyectar su cultura a través de la exposición llamada ‘La Ruta de nuestras tradiciones nativas y culturales dentro de las tribus Wayú y Zenú en Colombia’.



