Con presencia de una nutrida comunidad de visitantes y locales presentes en el corregimiento turístico de Rincón del Mar en San Onofre, Sucre, se realizó el primer Festival de Gastronomía Tradicional, organizado por víctimas del conflicto armado que son miembros del Consejo Comunitario Afrodescendiente Rebelión de este territorio, con el apoyo institucional de la Unidad para las Victimas.
Con el ambiente festivo propio de este corregimiento, y en el marco de otras actividades comunitarias que se estaban realizando en este territorio, ubicado en la subregión del Golfo de Morrosquillo, liderazgos de esta comunidad, reconocida formalmente como Sujeto de Reparación Colectiva, siguen trabajando por desarrollar espacios de integración donde se exalten sus tradiciones, se dignifiquen los medios de vida asociados a sus usos y costumbres, se promocione su atractivo etno-turístico y se aporte a la reconstrucción del tejido social. Lea también: Gremios hablan sobre el cobro de valorización por vía Barranquilla-Cartagena
“El Festival Gastronómico se da en el marco de las medidas de reparación integral que tenemos como sujeto formalmente reconocido”, comentó Damián Díaz, representante legal del Consejo Comunitario Afrodescendiente Rebelión. “Este evento traduce el enaltecimiento de nuestra comunidad y la dignificación de nuestro enfoque étnico”, puntualizó.
El festival se desarrolló durante dos días con la participación de 17 cocineras y cocineros que tienen emprendimientos asociados a este tema en el territorio, quienes exhibieron y socializaron sus platos fuertes y dulces tradicionales ante un jurado compuesto por 3 chef certificados, que evaluaron las propuestas de los participantes.
Durante el primer día, se desarrolló una muestra gastronómica específica de postres y dulces tradicionales, en los que se usaron ingredientes propios y recetas conocidas en la región, entre los que se resaltaron productos agrícolas como el coco, ñame, yuca, ajonjolí, icacos, tamarindo, limón, piña, entre otros. En esta primera jornada se contó con una masiva participación de niños del corregimiento, que fueron quienes más disfrutaron de estos productos.
“Para nosotros como cocineras es muy importante que se den este tipo de espacios valiosos porque así no dejamos perder nuestras tradiciones e impulsamos nuestros medios de sustento”, comentó Yesenia Romero, una de las participantes ganadoras en el certamen.
El segundo día fue destinado para la presentación de platos fuertes en los que predominó, como no podía ser de otra manera, la utilización de productos de origen marino y productos agrícolas propios de este territorio. Mariscos, pescados y uso de esencias y vegetales estuvieron a la orden del día.
“Estos espacios nos dan valor porque nos reconocen como parte importante de nuestra comunidad”, comentó Yuleidys Palomino, otra de las cocineras participantes y también una de las ganadoras en el evento.


La dinámica para el desarrollo del evento consistió en la presentación individual de cada uno de los platos ante el jurado calificador, quienes individualmente probaron cada una de las creaciones de estas cocineras tradicionales. Posterior a la degustación, los jueces del evento hicieron una evaluación de consenso en las que determinaron los 5 platos que, en su opinión, resaltaban entre los 17 que participaron.
Todos los participantes, sin excepción, recibieron de parte del Consejo Comunitario Rebelión un incentivo económico por aportar al desarrollo del evento. No obstante, los 5 platos mejor calificados y reconocidos recibieron una asignación económica mayor a la del resto, que estuvo determinada por factores como la creatividad, innovación y afinidad con las tradiciones del territorio, aplicadas a cada uno de los platos presentados.
Esta actividad es parte de las medidas y acciones consignadas en el plan integral de reparación colectiva que adelanta esta comunidad afrodescendiente, en su calidad víctimas hechos violentos ocurridos en su territorio.
Acciones reparadoras en este territorio
En diciembre de 2023, por primera vez en la historia del departamento de Sucre, una comunidad étnica víctima del conflicto en su jurisdicción lograba protocolizar su plan integral de reparación colectiva (PIRC) y pasar a fase de implementación; y en este caso no fue solo una sino dos comunidades: la comunidad afrodescendiente de la vereda La Pelona en el corregimiento de Higuerón y la comunidad afrodescendiente del corregimiento de Rincón del Mar, ambas en jurisdicción del municipio de San Onofre.
Desde entonces, estas dos comunidades étnicas han venido trabajando con la Unidad para las Víctimas en la materialización de acciones reparadoras a nivel colectivo, que permitan resarcir los daños causados por el conflicto armado, la recuperación de sus tradiciones y costumbres desde y hacia el territorio, y restablecer el tejido social gestando una cultura de paz.
Particularmente, en la comunidad de Rincón del Mar, el Cabildo Afrodescendiente Rebelión como representante de la comunidad en el proceso de reparación integral, ha liderado el desarrollo de espacios de índole cultural principalmente, que abogan por la dignificación y el enaltecimiento de las de las tradiciones, usos y costumbres de su comunidad.
En medidas contempladas en su PIRC, la comunidad de Rincón del Mar ha vivenciado dos espacios de asistencia masiva de público que dignifican a sus habitantes a través del desarrollo de medidas de satisfacción que restablecen derechos; es el caso de la Conmemoración del Día de la Afrocolombianidad celebrada el pasado mes de mayo, en la que cerca de 35 instituciones, públicas y privadas, hicieron presencia en este territorio para ofrecer sus servicios de forma gratuita a más de 500 personas de la comunidad, además de exaltar los liderazgos y principales tradiciones del corregimiento.
También en cumplimiento de una medida de indemnización colectiva, el Sujeto de Reparación de la comunidad de Rincón del Mar adquirió un predio de 21.6 hectáreas que permitirá a sus habitantes desarrollar, entre otros, un museo de la memoria de su territorio y un proyecto hotelero con enfoque etno turístico que posibilite la recuperación de los medios de vida y la participación integradora de los habitantes del territorio en una de las principales actividades productivas del territorio. $496 millones suministrados por la Unidad para las Víctimas, se destinaron para la compra de esta propiedad. Lea también: Héroes cotidianos: La Policía Nacional y el espíritu de independencia
“Este predio, que lo hemos obtenido debido al proceso de reparación colectiva, tiene una gran importancia porque aquí implementaremos proyectos que mejorarán la economía de nuestro territorio”, expresó José Lares, miembro de la comunidad presente en la jornada.

Todas las anteriores acciones hacen parte de lo contemplado en los respectivos procesos de reparación integral que se adelantan en estas cinco comunidades étnicas en jurisdicción del departamento de Sucre, siendo la Unidad para las Victimas el representante institucional responsable en el avance de estos procesos.
En la Unidad para las Víctimas “Cambiamos para servir” con el objetivo de seguir trabajando en acciones de cara a la implementación de una política que contribuya a la superación de los rezagos, brinde una reparación transformadora y le permita a quienes han padecido el conflicto armado acceder efectivamente a sus derechos.

