En Palermo, un corregimiento clave en la zona de influencia portuaria del Caribe cercano a Cartagena, 182 habitantes terminaron sus estudios de bachillerato gracias a un programa impulsado por Grupo Coremar.
Esta iniciativa, que comenzó en el año 2019, busca cerrar las brechas educativas y ampliar las oportunidades de desarrollo para las comunidades de la región. La culminación de estos estudios representa un paso gigante para quienes, por diversas razones, no habían podido completar su educación media, ofreciendo nuevas perspectivas para ellos y sus familias.
De este grupo de graduados, sesenta y ocho personas recibieron su diploma de bachiller en una emotiva ceremonia que reunió a los estudiantes, sus familias y los representantes de Grupo Coremar. Este evento marcó un nuevo logro para el programa, que durante siete años acompañó a los habitantes de Palermo en su camino educativo.
La importancia de esta iniciativa trasciende la simple entrega de un título, pues abre puertas a la educación superior y a nuevas oportunidades laborales en el mercado regional, incluyendo opciones en Cartagena y su área metropolitana, fortaleciendo la mano de obra calificada.
Este esfuerzo es parte del Plan de Transformación Social que Grupo Coremar adelanta en Palermo. Su objetivo a largo plazo es crear las condiciones necesarias para que más personas accedan a la educación y, a partir de ella, continúen con su formación técnica, tecnológica o profesional. Así, aumentan sus posibilidades de encontrar empleos estables y mejorar su calidad de vida, un impacto que beneficia indirectamente la fuerza laboral y el desarrollo económico de toda la región Caribe.
El impacto del programa va más allá de obtener un título. Para algunos beneficiarios, como Pedro Elles, terminar el bachillerato se convirtió en el primer paso hacia nuevas etapas de formación y mejores oportunidades laborales. Pedro, quien hizo parte de la primera promoción, continuó su formación técnica y después logró vincularse laboralmente a Grupo Coremar. Su historia demuestra cómo un logro académico puede ser un nuevo punto de partida para el desarrollo profesional y personal.
¿Cómo se conectan educación y empleo en Palermo?
En esta ruta de formación, el Nodo SENA de Palermo cumple un papel fundamental. Durante cuatro años de operación, el Nodo ha ofrecido programas de capacitación técnica y tecnológica, apoyo al emprendimiento y servicios de empleabilidad. Cada año, alrededor de 1,300 personas se benefician de estas ofertas, fortaleciendo sus capacidades y preparándolos para el mundo laboral. La combinación del programa de bachillerato de Coremar y la formación del SENA crea un ecosistema educativo robusto en la zona.
Mientras el programa de Validación de Bachillerato ayuda a los habitantes de Palermo a finalizar su educación media, el Nodo SENA les abre nuevas posibilidades para seguir fortaleciendo sus habilidades y avanzar hacia empleos de calidad. Esta sinergia es clave para el desarrollo del talento humano en la región, ofreciendo a los cartageneros y vecinos de la zona profesionales más capacitados. La metodología del programa de bachillerato es flexible, permitiendo a los participantes combinar sus estudios con sus responsabilidades laborales y familiares, facilitando así el acceso a la educación sin descuidar sus compromisos diarios.
El último ciclo del programa contó con la cofinanciación de DEG Impulse, con fondos públicos del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ). Esta alianza muestra el valor de sumar capacidades y recursos de cooperación internacional a las iniciativas que buscan generar oportunidades de desarrollo en los territorios.
Grupo Coremar agradeció a DEG Impulse por su confianza y por ser parte de este proceso, el cual permitió ampliar el alcance de la iniciativa y acompañar a más habitantes de Palermo en la culminación de sus estudios. Esta colaboración refuerza la idea de que la educación es una herramienta global de progreso.
Como Pedro, otros egresados han seguido sus procesos de formación y luego encontraron oportunidades de empleo en empresas del Clúster Palermo, como Palermo Sociedad Portuaria y Palermo Tanks, además de organizaciones en Barranquilla, Soledad y otros municipios del área metropolitana, incluyendo aquellos con vínculos económicos con Cartagena. Estos casos reflejan el propósito principal de la iniciativa: que terminar el bachillerato no sea el final, sino el comienzo de nuevas oportunidades de formación y desarrollo personal y profesional, impulsando la economía regional.
Para Juan Pablo Ospina, presidente de Grupo Coremar, la continuidad de estas iniciativas responde a una visión a largo plazo. “Cada diploma que entregamos representa una nueva oportunidad para transformar el territorio”, afirmó Ospina.
“Nuestra apuesta es que el desarrollo de Palermo vaya de la mano con el desarrollo de su gente, y estamos convencidos de que la educación es una de las herramientas más poderosas para lograrlo”. Con estos programas, la región fortalece su capital humano, aportando al progreso general que también beneficia a Cartagena.

