El arzobispo de Barranquilla, monseñor Pablo Emiro Salas, denunció este lunes que se están cometiendo abusos con la comunidad católica por parte de sacerdotes y obispos de otras religiones, pero utilizando la indumentaria y ritos propios del credo que regenta el Papa Francisco.
Durante la homilía del domingo, el monseñor Salas manifestó que “ese otro obispo ordena a sacerdotes a los que a él les parece, que tampoco están en comunión con el Papa Francisco y no son de los nuestros. Digo esto porque para un católico, convencido de su fe, no le puede ser indiferente llevar a estas personas a que hagan cosas allá, que se vistan como nosotros, que usen las cosas de nosotros y no le digan a la gente que no son de nosotros”.
Lea aquí: Disney filmará serie en el barrio El Prado de Barranquilla
“Sé que en la jurisdicción del Atlántico no solo hay uno, sino que hay varios, no los conozco, no los distingo, pero sí escucho a los presbíteros, escucho a los fieles, diciendo que algunos de ellos se habían presentado en un supermercado en Sabanalarga y las personas le preguntaron que de dónde venía, qué de dónde había aparecido, porque nosotros conocemos a Monseñor y a usted no lo conocemos, pero no hubo respuesta”, anotó este lunes el arzobispo de Barranquilla.
Anotó que “estos sacerdotes y obispos no es que no puedan estar aquí, por supuesto que pueden estar aquí o en cualquier lugar de Colombia porque dentro de la Ley de Libertad de culto se pueden presentar y tienen seguramente personería jurídica sus iglesias y sus ministros pueden estar, el problema no es ese, eso no entra en discusión, el tema es que tienen que ser honestos con las personas. Tienen que decirle quiénes son. Porque el primer derecho que tiene un fiel es saber a quién tiene al frente, quien le está celebrando la misa, quien está haciendo los sacramentos, quien le está predicando. El primer derecho que tiene un católico en comunión con el Papa Francisco es saber eso”.
“Estas personas no dicen nada, simulan ser de los nuestros, hacen todo lo de los nuestros y a la gente la engañan. Y la gente los lleva a las casas, los lleva a los conjuntos residenciales; están haciendo una cosa realmente indebida. Por ejemplo, una persona católica que muere y entonces la funeraria le pone a una persona para que haga los oficios sin estar en comunión con su fe y eso es un abuso. Es un abuso inadmisible, es un atropello a la libertad de conciencia y de religión de las personas. Lo lógico es que una persona tenga un ministro conforme a lo que cree. Ahora, si el que murió pertenece a esa iglesia, por supuesto que puede hacerlo, porque es el ministro de esa iglesia, pero si es un católico de los nuestros ¿cómo le van a poner en una funeraria a una persona que no sabe quién es? Irrespetando la fe a los hijos y familiares de la persona fallecida”, enfatizó.
Reveló que ese caso se viene presentando en la Funeraria Los Olivos de Barranquilla. “Y en algunos centros comerciales a la gente le ofrecen una misa y la gente católica va a ese centro comercial y se topa con alguien que no es de los nuestros”.
En cuanto a los matrimonios y bautizos que vienen realizando estas personas, el arzobispo Pablo Emiro Salas manifestó que “eso será válido para ellos, pero para nosotros no son válidos, sacramentalmente hablando. Puede que tenga validez civil, porque además de hacer el rito también lo hagan por lo civil, pero esos matrimonios son válidos para ellos, pero no para nosotros”.
Manifestó que los matrimonios y bautizos no quedan sentados en la Curia. “Nosotros registramos lo que nosotros hacemos, ellos no sé dónde llevarán esas cosas, seguramente le dirán a quienes les hacen los sacramentos a dónde los llevan. Eso nos ha generado una gran dificultad porque mucha gente va hasta la Curia a reclamar la partida y resulta que nosotros no hemos hecho nada de eso”.
“Con ellos no podemos decir que son obispos o sacerdotes falsos, porque así lo permite la libertad de culto, simplemente que no pertenecen, no están en comunión con la iglesia católica que regenta el Papa Francisco”, aclaró.
Terminó diciendo que se podría estar presentando el caso de usurpación. “Porque si una persona no se identifica conforme a su rito, conforme a su identidad, por supuesto está simulando una autoridad que no le corresponde. Si no lo hace, y en efecto tenemos quejas de que no lo hacen, entonces yo, como arzobispo, tengo la obligación de advertirle a los católicos, a los católicos que frecuentan nuestras iglesias, advertirles de eso que está pasando para que ellos disciernan. Porque lo que te da el Ministerio de Gobierno es una personería jurídica, pero no te da la potestad de orden de lo que haces desde el punto de vista de la fe, porque eso le concierne a la iglesia para sus ministros y obispos católicos. Por eso hay que decirles a nuestros fieles que ahí no hay nada de lo nuestro, eso no es conforme a su fe. Esa es mi obligación como obispo, ayudar a los fieles a identificar esas cosas y a discernirlas”.
