Alrededor de 70 casas inundadas en los municipios de Juan de Acosta, Luruaco y Piojó dejaron las intensas lluvias que cayeron en las últimas horas en el Departamento del Atlántico.
Los corregimientos de Hibácharo, jurisdicción de Piojó, y Arroyo de Piedra, comprensión del municipio de Luruaco, los más afectados debido a los desbordamientos de arroyos.
Según las autoridades, en el corregimiento de Hibácharo, según la comunidad, está al borde de una emergencia sanitaria por las inundaciones que afectan a unas 25 viviendas y también porque desde el cementerio local está vertiendo agua hacia las viviendas cercanas al Campo Santo. Lea aquí: Piden a la ANI informar cómo va el trámite ambiental del Canal del Dique
Leonard Pacheco, presidente de la Junta Central de Acción Comunal de Hibácharo, dijo a Blu Radio Barranquilla, que las aguas del cementerio superaron el metro de altura, inundó las bóvedas y desde estas tumbas se está drenando el agua que va a terminar en la Ciénaga de El Totumo donde se realizan las actividades pesqueras para el consumo local.
“En una de las calles principales de la población, el agua que sale del cementerio entra a todas esas casas ocasionando también inundaciones, lo que puede producir una contaminación sanitaria y fuera de eso, esa agua drena hacia la Ciénaga del Totumo, que es una despensa para el pueblo y se están contaminando las fuentes hídricas debido a esta problemática”, sostuvo Pacheco.
Manifestó que a Piojó se le está presentando un problema con los difuntos, porque desde el deslizamiento de tierra del año 2022 el cementerio de la cabecera municipal no se utiliza y ahora la problemática que se presenta en el de Hibácharo, no tendrá donde enterrar a sus muertos.

En el corregimiento de Arroyo de Piedra por los menos unas 30 viviendas se inundaron, y otras 20 en el municipio de Juan de Acosta, que quedaron bajo las aguas del arroyo El Tigre.
La Subsecretaría de Gestión del Riesgo del Atlántico, dijo que están haciendo el censo en todas las poblaciones del Atlántico que fueron afectadas por los últimos aguaceros y no descarta que las cifras aumenten en la medida que se tenga el reporte de los alcaldes de los municipios.
Lo que ha sucedido en Barranquilla
Entre tanto, en Barranquilla se presentaron varias emergencias al norte de la ciudad, debido a la caída de árboles por los fuertes vientos, en especial en aquellos sectores donde en el último tiempo se realizaron colocación de redes subterráneas, que por cuyos trabajos a muchos árboles le cortaron las raíces y quedaron inestables. Sigue leyendo: Los sectores de Barranquilla que este martes 6 de mayo estarán sin luz
Una de las mayores afectaciones se presentó en la carrera 52 con calle 82 donde un frondoso árbol se vino abajo provocando que se impidiera el paso de los vehículos, hasta cuando llegaron miembros del Cuerpo de Bomberos a podar las ramas para despejar el sector.

El frondoso árbol cayó sobre dos vehículos que estaban estacionados debajo de él, pero por fortuna no hubo personas lesionadas.
En otro sector de la ciudad un bus fue arrastrado por la corriente de un arroyo, pero no hubo personas lesionadas porque recibieron apoyo del Cuerpo de Bomberos.
Atracos a tutiplén y enfrentamientos a piedra
Otra modalidad que ha ido creciendo en Barranquilla es que los facinerosos salen a enfrentarse a piedras, palos y armas cortopunzantes o de fuego, en medio de la lluvia creando el caos en sectores de la Vía Circunvalar, Vía 40 y Calle Murillo.

Los sitios donde salen los tirapiedras son: La Circunvalar, a la altura de los barrios Los Robles y Las Cayenas, Ciudadela 20 de Julio, barrios La Paz, La Pradera y Caribe Verde, entre otros.
Pero ahora, aprovechan estos enfrentamientos para atracar a las personas que vayan en los vehículos, motocicletas o los que esperan en las paradas de Transmetro.
Los pandilleros aprovechan que las personas del común quedan indefensas porque las patrullas del cuadrante se resguardan cuando empieza la lluvia y es allí cuando se presentan estos robos a mano armada.
