Un balance positivo es la respuesta de los atlanticenses a la ayuda humanitaria pedida por la Gobernación del Atlántico para los damnificados que deja el terremoto registrado el pasado lunes 10 de agosto en el departamento del Chocó.
El gobernador Eduardo Verano reiteró su invitación a no bajar la guardia y continuar con más apoyo solidario para este departamento, que fue asignado por la Federación Nacional de Departamentos (FND) como el territorio apadrinado por el Atlántico.
Un primer corte de lo recolectado en el centro de acopio dispuesto en la Galería de la Plaza de la Paz de Barranquilla, en la noche del viernes 14 de agosto, da cuenta de la superación de las 30 toneladas, de acuerdo con el reporte del mandatario y el grupo encargado de la campaña, la cual se extenderá, en primera instancia, hasta el 21 de agosto y, si hay necesidad, hasta cuando sea requerido.
“Ya sobrepasamos las 30 toneladas, esperamos llegar a 50 toneladas y haremos tantos envíos como sea necesario. Vamos a estar abiertos aquí hasta cuando sea necesario, esperando que la solidaridad de la gente del Atlántico se haga ver, se haga sentir en el Chocó y, ojalá, tengamos también la oportunidad de ayudar en la zona cafetera”, comentó Verano.
“Cuando preguntan: ‘¿Qué necesitan?’, les respondemos que todo: vestimentas, alimentos no perecederos, también medicina. No hay que ponerle límites; cuando alguien se queda sin nada por un terremoto, por un derrumbe, por una tragedia como esta, lo que necesita es un abrazo solidario y aquí estamos para ustedes”, afirmó el gobernador.

Gestos humanitarios de los atlanticenses para ayudar al Chocó
Entre los ciudadanos que se sumaron al llamado del Gobierno departamental con los afectados del Chocó y llevaron elementos a la Plaza de la Paz estuvieron Gualdimbert David Acuña Saurith, Juan Pablo Hernández y María Mónica Ucrós, quienes además invitaron a más gente a unirse a la campaña de la Gobernación del Atlántico. Lea aquí: Gobernadora Guerra puso a disposición su salario para ayudar a damnificados por el sismo
“En coordinación con la Fundación Sueños de Amor y Paz, queremos hacerle una invitación a toda la comunidad de Barranquilla y a toda nuestra comunidad de los barrios para que puedan donar cada producto no perecedero, sea de aseo o medicamento, y así poder darle una mano de ayuda a nuestros hermanos allá con la calamidad del terremoto. Asimismo, quiero pedir de corazón que vengan aquí a la Plaza de la Paz a ayudarnos”, dijo Acuña Saurith.

Juan Pablo Hernández, acompañado de su esposa y de su hija, envió un mensaje de motivación a los atlanticenses:
“Estamos hoy colocando nuestro granito de arena para todas esas personas que lo están necesitando, apoyo para nuestra patria, Colombia. Estamos invitando a que se acerquen y vengan a hacer todas sus donaciones; por muy pequeño que sea, se necesita mucho apoyo. Vengan aquí a la Plaza de la Paz a hacer sus donaciones. Los esperamos”, manifestó. Siga leyendo: 342 unidades de sangre ha recolectado Barranquilla para apoyar a víctimas de terremoto
Estamentos universitarios también han hecho sus aportes humanitarios. Así lo confirmó María Mónica Ucrós en representación de la Universidad Simón Bolívar; también se hizo presente la Universidad de la Costa con la entrega de cuatro toneladas de ayudas.
“Nos hemos sumado a esta bonita causa de dar esta donación de alimentos no perecederos; tenemos medicamentos, insumos para mascotas, agua y demás elementos importantes para todas estas personas que hoy en Colombia están necesitando nuestro apoyo. Desde la Universidad Simón Bolívar nos unimos en solidaridad con mucho amor y mucho respeto para todas las personas damnificadas”.
María Mónica Ucrós, de la Universidad Simón Bolívar.

Quizás el símbolo de gratitud más grande lo tuvo una pequeña de al menos 8 años, quien llegó a eso de las 4 de la tarde en compañía de sus padres, se dirigió al gobernador para entregarle una bolsa con algunos productos y le dijo: “Verano, estas eran mis meriendas y ahora se las das a ellos”.
El llamado es a que los ciudadanos se sigan acercando a este punto, al que la mayoría de los que llegan son ciudadanos que entran con sus compras para llevar bienestar a los que la están pasando muy mal en el Pacífico.

