La tradición y el orgullo por las raíces culturales del Caribe colombiano llegaron a la Quinta Avenida de Nueva York con María Juliana Olaciregui, reina del Carnaval de la 44 2027.
Ni siquiera la lluvia fue impedimento para que la soberana participara en la edición 62 del Desfile de la Hispanidad, una celebración que reúne a comunidades y expresiones culturales de distintos países hispanohablantes.
“Estos espacios representan una oportunidad para compartir la riqueza cultural de Colombia, fortalecer los vínculos entre las comunidades hispanas y mostrar cómo la música, la danza y las manifestaciones populares mantienen vivas las raíces de los pueblos”, dijo la soberana.
Un homenaje a la herencia del Carnaval de Barranquilla
Para recorrer la Quinta Avenida, la reina hizo homenaje al Congo, una creación inspirada en una de las 13 danzas patrimoniales. Lea aquí: Se va la luz este martes 13 de octubre en estos municipios del Atlántico
El diseño combina elegancia, brillo y movimiento a través de una silueta que integra un corsé entallado de escote corazón, pantalón de corte sirena, una capa corta con delicados flecos de cristal y un imponente penacho que corona el conjunto.

El vestuario se complementa con un báculo ornamental que armoniza con la propuesta.
El penacho, elaborado con plumas naturales en tonalidades doradas y una estructura adornada con filigrana y cristales, completa una propuesta que exalta el esplendor de la tradición y el trabajo artesanal.
Más allá de su riqueza estética, su traje representa un tributo a las manifestaciones que dan identidad al Carnaval de Barranquilla y a las generaciones que han mantenido vivo su legado. Siga leyendo: Reyes Momos del Carnaval 2027 celebraron la diversidad cultural en San Basilio de Palenque
Con su presencia en Nueva York, María Juliana continúa su recorrido internacional como embajadora de la cultura barranquillera, demostrando que las tradiciones del Carnaval trascienden fronteras y encuentran en la celebración de la Hispanidad un espacio para conectar historias, compartir raíces y celebrar aquello que une a los pueblos.

